Oslo. El extremista noruego Anders Behring Breivik, que mató a 77 personas en julio, llegó a un tribunal de Oslo bajo una fuerte protección policial el lunes, levantando la mano a modo de saludo ultraderechista y afirmando que no reconocía la autoridad de los jueces.

Anders Behring Breivik, de 33 años, ha admitido haber colocado un coche bomba que mató a ocho personas en una sede gubernamental en Oslo en julio pasado, y de haber matado después a 69 más en un tiroteo en un campamento juvenil organizado por el Partido Laborista.

Breivik entró en el tribunal esposado y sonrío burlonamente varias veces mientras le retiraban las esposas, colocando después el puño derecho sobre el corazón y luego extendiéndolo a modo de saludo.

"No reconozco a los tribunales noruegos. Han recibido su mandato de partidos políticos que apoyan el multiculturalismo", dijo Breivik. "No reconozco la autoridad del tribunal".

El asesino, que actuó a modo de "lobo solitario", pretende negar una responsabilidad penal, alegando que estaba defendiendo a Noruega frente al multiculturalismo y el islam. Se espera que el juicio dure diez semanas, durante las cuales el tribunal debe decidir sobre su culpabilidad y su estado mental.

Más de 200 personas ocuparon asiento en un tribunal especialmente construido en Oslo, mientras que unos 700 supervivientes y familiares de las víctimas seguían el proceso a través de un circuito de vídeo cerrado en todo el país.

"Hoy empieza el juicio, será un momento difícil para muchos", dijo el superviviente Vegard Groeslie Wennesland, de 28 años, a las puertas del tribunal. "La última vez que le vi en persona estaba disparando contra mis amigos".

Algunos noruegos temen que Breivik convierta el juicio, que cubren unos 800 periodistas, en una plataforma desde la que difundir sus puntos de vista contrarios a la inmigración. Su defensa ha convocado a 29 testigos, desde islamistas a blogueros de extrema derecha, para arrojar luz sobre sus puntos de vista.

Está previsto que Breivik testifique en aproximadamente una semana.