El vocero de la cancillería siria, Yihad al Makdisi, negó que la matanza de 250 personas ocurrida el jueves en la ciudad de Tremseh -la peor desde que comenzó la rebelión hace 16 meses- fuera una masacre, y aseguró que se trató de una respuesta militar" del ejército contra "terroristas".

"El objetivo de esta rueda de prensa es explicarle al pueblo que lo que sucedió no fue una masacre", declaró Makdisi durante un encuentro con periodistas en Damasco transmitido en directo por la cadena Al Yazira y la TV estatal siria.

"Fue un enfrentamiento entre las fuerzas regulares y los grupos armados que no creen en una solución pacífica", dijo y subrayó que "ésta es la realidad, política y militarmente", según informó la agencia de noticias Europa Press.

La feroz matanza empujó a la ONU a enviar un grupo de observadores de la Misión de Supervisión en Siria (UNSMIS), quienes constataron ayer sobre el terreno que la ofensiva "tuvo como objetivo principal a los desertores del Ejército y a activistas de la oposición".

Un comunicado del organismo precisa asimismo que "durante los ataques se empleó un amplio repertorio de armamento, como artillería y morteros".

Sin embargo, Makdisi rechazó las conclusiones de los observadores de la ONU y aseguró que el Ejército sirio no utilizó carros de combate, helicópteros ni aviación durante la ofensiva y que lo sucedido fue el resultado de un enfrentamiento entre "las fuerzas de seguridad y los terroristas".

El lugar -explica el vocero- se había convertido en un "foco de los grupos armados para lanzar ataques terroristas".

"Lo que sucedió no fue un ataque del Ejército contra civiles inocentes", dijo y aseguró que algunas de las imágenes sobre la matanza difundidas por los medios internacionales son "falsas".

"Ayer recibimos una carta del señor Kofi Annan (enviado de la ONU y la Liga Arabe para Siria) dirigida al ministro de Asuntos Exteriores, Walid al Mualem", explicó el portavoz.

"Lo menos que podemos decir sobre esta carta sobre lo sucedido en Tremseh es que no se ajusta a los hechos. Por usar un lenguaje lo más diplomáticamente posible, lo que decimos es que esta carta es muy precipitada", aseguró.

La organización opositora Observatorio de Derechos Humanos Sirio informó además que ayer murieron 77 civiles en el conflicto.

Mientras prosiguen los esfuerzos diplomáticos para alentar una solución pacífica al conflicto, Annan se reunirá el próximo martes en Moscú con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, para conversar sobre el conflicto de Siria, informó hoy el Kremlin.

Rusia, nación con derecho a veto en el seno del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, quiere subrayar su apoyo al plan de paz propuesto por Annan. "La parte rusa considera que el plan es la única base real para una solución de los problemas internos sirios".