San Salvador (ANDINA). El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, decretó hoy el estado de emergencia nacional para enfrentar las consecuencias de las intensas lluvias que afectan al país desde el lunes último.

En una cadena nacional de radio y televisión, el mandatario informó que la medida permitirá poner de forma expedita todos los recursos del estado para la atención de los damnificados y la recuperación de los daños.

El gobierno seguirá haciendo todos los esfuerzos necesarios para proteger las vidas y bienes de la población, subrayó Funes.

La Dirección General del Protección Civil informó que hasta el momento seis personas han perdido la vida en percances relacionados con la adversidad climática, mientras otras tres fueron dadas como desaparecidas.

Hasta el momento ha sido trasladas a 92 albergues más de cuatro mil 500 personas, mientras otras cuatro mil se encuentran aisladas aún en comunidades del occidental departamento de Ahuachapán y áreas de la desembocadura del río Lempa (centro-oriente).

Un número no precisado de familias se encuentran incomunicadas en esta última zona, del departamento de Usulután, luego que se negarán hace dos días a atender el llamado de las autoridades a evacuarse.

Funes exhortó a las familias a atender las orientaciones de los cuerpos de protección civil y de socorro, que, subrayó, están actuando de manera responsable, informó Prensa Libre.

Estamos evacuando a las comunidades en riesgo, llevando alimentos y abrigo a los albergues, trabajando en la red vial para despejar las calles donde han ocurrido derrumbes, explicó.

Las lluvias en la actual temporada se intensificaron desde el lunes pasado relacionadas con una depresión tropical que se mantuvo casi estacionaria en el sureste de Guatemala.

Los pronósticos indican que la situación se prolongará al menos hasta el domingo, debido al lento desplazamiento de los remanentes del fenómeno atmosférico.

Las cifras oficiales indican que a nivel nacional han ocurrido 384 deslizamientos de tierra, 85 inundaciones, 47 ríos se han desbordado, existen seis hundimientos y se formaron cinco nuevas cárcavas.

Funes explicó que entre las medidas a adoptar de inmediato se encuentran el resguardo y protección de la seguridad física, alimentaria y nutricional de la población y afectados.

Asimismo, la evacuación temporal, de manera obligatoria, de los personas en riesgo y la suspensión de clases hasta nuevo aviso.

Explicó que el decreto autoriza solicitar la ayuda internacional en caso de que los recursos del estado no sean suficientes para enfrentar la emergencia climática.