Tokio. Una compañía de energía japonesa se está inclinando a cerrar su única planta nuclear como lo solicitó el primer ministro, dijeron el domingo medios locales, mientras el racionamiento eléctrico surge como amenaza luego de un terremoto y un tsunami que dañaron a otra planta en el norte del país.

Chubu Electric Power Co podría tomar la decisión en una junta de directorio el lunes.

El primer ministro Naoto Kan pidió la semana pasada que Chubu cierre su planta Hamaoka en el centro de Japón, citando el riesgo de un nuevo sismo desastroso y apuntando a un posible cambio en la política de energía, mientras técnicos luchan por detener la filtración de radiación de la dañada planta Fukushima Daiichi.

Kan y otros funcionarios dicen que otras plantas no se verán afectadas. Pero el llamado del primer ministro para cerrar Hamaoka podría animar a los movimientos contra la energía nuclear, que han cobrado nueva fuerza después de la peor crisis atómica del mundo desde Chernóbil en 1986.

Cuando se le preguntó cuándo buscaría el cierre de otras plantas nucleares, el diario de negocios Nikkei citó a Kan respondiendo: "Ese no será el caso".

El vicesecretario del gabinete Yoshito Sengoku dijo que no tiene sentido revisar el compromiso de Japón con la energía nuclear. "En cuanto a estrategia o política energética, nosotros nos apegaremos a las plantas de energía nuclear", dijo en el canal de televisión pública NHK.

El año pasado Japón se comprometió a aumentar hasta 50% la porción de generación de electricidad a través de energía nuclear antes del 2030 -desde el 30% actual- pero está bajo nueva presión para replantearse su estrategia.

Miembros de la junta directiva de Chubu, la tercera mayor generadora de electricidad de Japón que atiende a grandes fábricas, incluida Toyota Motor Corp, pospuso la decisión el sábado sobre el cierre temporal de Hamaoka, su única planta nuclear.

Un comunicado de la compañía dice que se están realizando las discusiones sobre "una amplia variedad de temas" y el portavoz de Chubu Akio Miyazaki dijo que habría una nueva reunión del directorio el lunes o después.

El diario Yomiuri dijo que Chubu posiblemente cumpliría con la solicitud de Kan de cerrar Hamaoka, con una capacidad de 3.617 megawatts esperando la presentación de medidas de seguridad en caso de terremoto y tsunami, pero sólo después de hallar formas de suministrar energía de manera estable. Dos de los tres reactores de la planta están en operación.

Seguridad pública. Kan dijo que tomó la decisión de buscar el cierre "debido a preocupaciones por la seguridad pública" mientras expertos del Gobierno estiman que hay un 87 por ciento de posibilidades de que ocurra un terremoto de magnitud 8,0 en la región que atiende Chubu dentro de los próximos 30 años.

El sismo del 11 de marzo tuvo una magnitud 9,0 y junto al tsunami dañaron los sistemas de enfriamiento de Fukushima Daiichi, operada por Tokyo Electric Company (TEPCO).

Trabajadores ingresaron a uno de los reactores de la planta la semana pasada por primera vez desde que una explosión de hidrógeno destruyó su techo.

De los 54 reactores en uso comercial en Japón, 32 están bajo mantención prevista o anticipada y los operadores podrían enfrentar la oposición del público a la hora de reanudar sus funciones.

Varios miles de manifestantes caminaron por el centro de Tokio el sábado para dar la bienvenida al llamado de Kan para cerrar Hamaoka y lo instó a seguir adelante con más cierres.

Chubu dice que puede cubrir su demanda máxima este año fiscal de 25.600 megawatts incluso si cierra Hamaoka. Pero el diario Yomiuri, citando a un ejecutivo de la compañía, dijo que la firma tendría que considerar "apagones programados" si el clima se vuelve muy cálido.

Miyazaki dijo que depender de plantas termoeléctricas para compensar la falta de energía si Hamaoka cierra elevaría los costos en 700 millones de yenes (US$8.7 millones) por día -o cerca de 256.000 millones de yenes al año. Eso podría revertir las ganancias previstas de la firma de 130.000 millones de yenes en el año hasta el 31 de marzo del 2012.

El dijo que el presidente de la compañía Toshio Mita está en Qatar discutiendo nuevas compras de gas natural licuado.