Ramallah, Cisjordania. Durante más de tres años, la Autoridad Palestina en la ocupada Cisjordania ha tratado vencer al movimiento islámico Hamas.

Tal como los Estados árabes lo han intentado por décadas con la Hermandad Musulmana, el padre ideológico de Hamas, la Autoridad Palestina ha logrado debilitar al grupo pero no acabar con él.

Y al igual que los gobiernos árabes que han tratado de enfrentarse a estos movimientos en el pasado, la Autoridad Palestina corre el riesgo de sufrir repercusiones. Hamas amenaza con reorganizarse. Su brazo armado amenazó con represalias por las acciones contra sus combatientes.

Arrestos en masa, detenciones arbitrarias y torturas, documentado todo por grupos palestinos de derechos humanos, se suman a otras medidas punitivas en la campaña de la Autoridad Palestina contra Hamas.

Un estudiante entrevistado por Reuters dijo haber sido golpeado hasta quedar inconsciente en agosto durante un interrogatorio por su participación en una sociedad universitaria vinculada a Hamas.

Bajo presión de su familia, decidió poner fin a su activismo. Al igual que otros, no quiso ser identificado por temor a represalias.

"Siempre te están monitoreando", dijo, refiriéndose a los espías que, según él, informan a los servicios de seguridad.

Según el propio Hamas, el movimiento es una sombra de lo que solía en Cisjordania. Mientras profundiza su control de la Franja de Gaza, dice que apenas existe como organización política en Cisjordania. Pero, fortalecido por su ideología, dista de estar muerto.

"Hamas es un movimiento social, una fibra social, parte del entramado de la sociedad", dijo Fadel Hamdan, un líder del grupo radical palestino.

La ofensiva en Cisjordania es una respuesta al maltrato que la Autoridad Palestina sufrió a manos de Hamas en el 2007, cuando tomó el control de Gaza.

El presidente Mahmoud Abbas, quien cuenta con apoyo político y financiero de Occidente, quiere deshacerse del más remoto riesgo de que eso ocurra en Cisjordania.

Impunidad. Las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina dicen que Hamas sigue complotando contra la administración de Abbas.

Apenas este mes se descubrió un arsenal de armas de Hamas, dijo el portavoz Adnan Damiri, y añadió que cualquier uso de la tortura, prohibida bajo la ley, era resultado de acciones ilegales por parte de interrogadores y no de la policía.

En Gaza, los seguidores de Abbas tienen su propio relato de brutalidad por parte de Hamas. Fatah, el partido más secular que domina la Autoridad Palestina, es apenas visible allí. Muchos de sus líderes han huido a Cisjordania.

En Cisjordania, Hamas es blanco de ataques a todos los niveles, desde las bases hasta sus máximos estamentos. Estar asociado con Hamas podría costarte el trabajo. El grupo dice que la Autoridad Palestina despidió a cientos de personas, muchos de ellos docentes, por lazos presuntos o reales con el movimiento islámico.

Hamas ve que intentan erradicarlo al socavar las fuentes de popularidad que contribuyeron a su victoria en las elecciones legislativas del 2006, las últimas celebradas por los palestinos.

"Cualquier actividad que te ponga en contacto con el pueblo está prohibida", dijo Omar Abdel-Raziq, otro líder de Hamas.

Israel, la potencia que ocupa Cisjordania, todavía actúa cada vez que se le ocurre contra el grupo, que es profundamente hostil con el Estado judío. Israel ve a Hamas como una organización terrorista, al igual que los Estados occidentales que respaldan a Abbas.

El 8 de octubre, las fuerzas israelíes mataron a dos miembros del ala militar de Hamas sospechosos de asesinar a cuatro colonos judíos. El ataque del 31 de agosto, en la víspera de las nuevas conversaciones de paz con Israel, fue un reto tanto para la Autoridad Palestina, que se opone a tales hechos de violencia, como para Israel.

Miles de partidarios de Hamas asistieron a los funerales, una inusual manifestación de fuerza pública. Hamas dice que más tarde decenas de personas fueron convocadas por las fuerzas de seguridad palestinas para ser interrogadas.

Los palestinos vinculados al grupo dicen que ser interrogados o detenidos se ha vuelto rutinario. La mayoría son liberados, pero continúan filtrándose denuncias de torturas durante las detenciones.

Los grupos de derechos humanos reciben hoy menos quejas que hace un año. Pero un informe emitido por 12 movimientos civiles en septiembre decía que las fuerzas de seguridad habían retomado la práctica.

La organización activista Human Rights Watch, en un comunicado del 20 de octubre, llamó a la Autoridad Palestina a investigar dos casos recientes de presuntas torturas contra hombres sospechosos de tener lazos con Hamas.

"El presidente Abbas y el primer ministro Fayyad están bien al tanto de la situación. Deben revertir esta impunidad desenfrenada y asegurarse de que los responsables sean castigados", dijo Joe Stork, de Human Rights Watch.

Los informes sobre tortura siguen siendo una fuente de preocupación para los Estados occidentales, cuyo apoyo a la Autoridad Palestina incluye un entrenamiento de sus fuerzas de seguridad, según un diplomático. El tema es planteado regularmente en encuentros bilaterales.

Un juego de espera. El estudiante entrevistado por Reuters dijo que aún sufre mareos como consecuencia de la golpiza que recibió en prisión.

"Me dieron golpes de puño en la cabeza, en la cara", dijo.

Detalló casos más extremos de abuso sufridos por sus amigos, veinte de los cuales fueron detenidos. Al menos uno fue sometido a posturas de estrés.

El joven dijo haberse sentido atraído a Hamas cuando empezó la universidad porque "los vio como a las personas que más querían ayudar a los estudiantes".

Muchos activistas han optado por permanecer en los márgenes por ahora, dijo el joven.

"Pero Hamas es diferente a los otros partidos: tiene ideología y doctrina, de modo que pueden regresar", agregó.

Las organizaciones activistas palestinas, en su comunicado de septiembre, dijeron que la Autoridad Palestina había "adoptado un patrón de políticas opresivas para reprimir la disidencia política y generar una sensación de intimidación dentro de la sociedad palestina".

Otras medidas, que incluyen el uso de la justicia militar para procesar a civiles, han avivado preocupaciones de que la Autoridad Palestina se está acercando a los Gobiernos de Estados árabes autocráticos que libran sus propias batallas contra los islamistas.

Hamas dice que la campaña, si bien reduce su capacidad de funcionar políticamente, ha generado solidaridad y fortaleció la percepción de que la Autoridad Palestina está colaborando con Israel.

El último sondeo del Centro Palestino de Estudios y Encuestas Políticas muestra que si hoy se celebraran elecciones presidenciales, Abbas vencería a un candidato de Hamas.

Pero no habrá elecciones en la Franja de Gaza y Cisjordania hasta que se produzca una reconciliación entre Hamas y Fatah.

Hasta entonces, contenido tanto por la Autoridad Palestina e Israel, Hamas desarrolla un juego de la espera.

"Esta es una gran organización con amplio apoyo de la Hermandad Musulmana, Siria, Irán, Qatar. Su fuerza disminuirá, pero no se perderá por completo", dijo el comentarista político palestino Hany al-Masri.