Washington. Tres niños murieron y uno padeció una hiperventilación que puso en riesgo su vida luego de recibir codeína.

El fármaco se descompuso rápidamente en sus cuerpos y posiblemente les provocó una sobredosis de morfina, advirtieron este miércoles funcionarios sanitarios de EE.UU.

Los niños, entre 2 y 5 años, recibieron dosis normales del opioide codeína luego de una cirugía para remover sus amígdalas o adenoides, indicó la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA por sus siglas en inglés).

La operación se había efectuado para tratar la apnea del sueño, una condición en la cual las vías aéreas superiores se bloquean durante el sueño.

La codeína, un ingrediente de muchos analgésicos de venta bajo receta y algunos jarabes para la tos de venta libre, normalmente se convierte en morfina dentro del cuerpo.

Pero estos niños probablemente tenían una condición genética que hizo que la codeína se transformara en morfina más rápido de lo normal, generando una sobredosis mortal, señaló la FDA.

Conocidos como metabolizadores ultra-rápidos, los pacientes con esta condición son relativamente escasos, dado que el trastorno aparece entre una a siete de cada 100 personas. Pero la frecuencia podría ser de hasta 28 de cada 100 personas en ciertos grupos, como los africanos del norte, los etíopes y los saudíes.

La FDA se enteró del problema por artículos publicados en New England Journal of Medicine en el 2009 y la revista Pediatrics en el 2012.

La agencia estadounidense dijo que está revisando los informes de episodios adversos y demás datos para ver si hubo otros casos similares.

Mientras, la FDA indicó que los médicos deberían estar al tanto de estos riesgos de la codeína en ciertos niños y usar la dosis más baja por el menor período de tiempo posible. La codeína debería ser usada solamente en caso de ser necesario y no regularmente.

Los padres tendrían que observar en los hijos cualquier indicio de sobredosis, entre los que pueden estar la somnolencia, la dificultad para despertar, la confusión y la dificultad o presencia de ruidos al respirar.

En el 2007, la FDA alertó sobre un problema similar en algunas madres lactantes que reciben codeína para aliviar el dolor luego del parto.

Mientras que el narcótico suele ser considerado seguro para las mujeres y los bebés, las madres que son metabolizadoras ultra-rápidas pondrían a sus hijos en riesgo de padecer una sobredosis de morfina.