Reuters. Los actos conmemorativos por el undécimo aniversario de los ataques del 11 de septiembre en Estados Unidos comenzaron este martes bajo un cielo azul que recordó la fatídica mañana del 2011 cuando casi 3.000 personas murieron tras el secuestro de aviones por parte de militantes islámicos.

Dos de los aviones impactaron a las Torres Gemelas del World Trade Center de Nueva York, mientras que otro impactó en el Pentágono y una cuarta aeronave se estrelló en un campo de Pensilvania cuando los pasajeros se rebelaron contra los secuestradores.

En el sur de Manhattan, donde se encontraban las torres, más de 1.000 familiares y amigos de las personas fallecidas en el lugar se reunían para una lectura anual de los nombres de las 2.983 víctimas que murieron en Nueva York, Washington y Pensilvania.

La lista excluye a los 19 secuestradores, que también fallecieron en los ataques.

La lectura de los nombres empezó a las 8.39 hora local (1239 GMT), con momentos de silencio a las 8.46, 9.03, 9.37 y 10.03 para recordar el momento de impacto de cada avión y a las 9.59 y 10.28, cuando cayeron las torres sur y norte.

Al aproximarse el momento de la lectura, los familiares, policías uniformados y bomberos se agrupaban frente a los enormes fuentes que marcan el lugar en el que se encontraban las dos torres y en las que aparecen los nombres de las víctimas.

Muchos llevaban en sus manos o en su vestimenta fotos de sus seres queridos.

Alyson Low, de 41 años y oriunda de Fayetteville, Arkansas, llevaba una foto de su hermana, Sara Elizabeth Low, tripulante del Vuelo 11 de American Airlines, el primer avión en impactar contra la torre norte.

"Estoy cansada", dijo Low, entre lágrimas. "Simplemente estoy tan cansada", agregó.

La lectura de nombres la inició Patricia Abbott, esposa de Alan Jay Richman, quien murió en las Torres Gemelas.

La lectura de nombres tomará tres horas y estará a cargo de 198 personas.

Solo familiares. En años anteriores, políticos como presidentes, gobernadores y alcaldes de la ciudad de Nueva York han participado en la lectura de los nombres, o han leído la Biblia o recitado pasajes literarios.

Este año, sólo las familias de las víctimas aparecerán en el podio para leer los nombres.

Los políticos pueden acudir, pero según las normas establecidas en julio por el Museo Nacional del Recuerdo del 11 de septiembre, presidido por el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, ninguno hablará o participará en la lectura de los nombres. La secretario de Interior, Janet Napolitano, acudirá a la ceremonia de Nueva York este año.

Sin embargo, esas restricciones no se extenderán a otros lugares de recuerdo.

El presidente Barack Obama realizó un minuto de silencio en la Casa Blanca junto a su esposa Michelle.

El vicepresidente Joe Biden se presentaba en Shanksville, Pensilvania, donde 40 pasajeros de un avión de United Airlines murieron cuando el aparato se estrelló después de que los pasajeros se rebelaran contra los secuestradores.

"Cómo manejemos el legado de esas 40 personas y lo que hicieron, lo que impidieron que ocurriera, es realmente más una afirmación sobre nosotros mismos, sobre lo que valoramos como sociedad", dijo Patrick White, actual presidente de las familias del Vuelo 93.

El primo de White, Joey Nacke II, fue uno de los pasajeros que entró en la cabina.

Las autoridades estadounidenses dicen que los secuestradores de Al Qaeda tenían previsto estrellar el avión contra el Capitolio en Washington.