Monterrey, México.  Policías encontraron el martes cinco cuerpos mutilados en las afueras de la norteña ciudad industrial de Monterrey, lo que disparó a 23 las muertes por una serie de ataques que han azotado a la rica metrópoli en un periodo de 24 horas.

Un comando armado arrojó brazos, piernas y cabezas de cinco cuerpos sobre una calle del municipio de Montemorelos, a unos 70 kilómetros al sur de Monterrey, donde una escalada de violencia se ha dado desde inicios del año y autoridades la atribuyen a la lucha entre cárteles de la droga rivales.

"En este recuento de 23 muertes (...) está claro que esta violencia se desata por los criminales en su lucha", dijo a la televisión local el vocero de seguridad de Nuevo León, Jorge Domene.

La escena de los cuerpos -aún no identificados- ocurre en medio de una serie de ataques sin precedentes registrada entre la mañana de lunes y la madrugada del martes en el área metropolitana de Monterrey, que comenzó con el asesinato de tres jóvenes que comían en un puesto de tacos.

Horas después, la tarde del lunes hombres armados dispararon contra cinco jóvenes que pasaban por una tienda de barrio, donde una mujer que acudió a realizar algunas compras también murió, aparentemente de un infarto al presenciar el ataque.

Otras seis personas fueron asesinadas en dos hechos diferentes. Una de las víctimas tenía aparentes huellas de tortura, según las primeras investigaciones.

La violencia generada por la guerra de las drogas se recrudeció el año pasado alarmando a habitantes y a líderes de negocios en la ciudad, considerada hasta hace algunos años como un modelo de desarrollo.

Más de 34.000 personas han muerto en México desde el 2006, cuando el presidente Felipe Calderón lanzó al Ejército a la lucha contra los cárteles de las drogas. El gobierno ha dicho que la escalada de la violencia es señal del debilitamiento de las bandas.