Kabul. La mayoría de las mujeres afganas está preocupada por un retorno al poder de un Gobierno de estilo talibán y un tercio dice que la retirada de los soldados extranjeros dejará peor al país, según un sondeo difundido el lunes.

La encuesta a 1.000 mujeres afganas de la organización de caridad ActionAid reveló que una mayoría creía que estaba más segura, y que sus vidas habían mejorado, desde que los talibanes fueron derrocados del poder.

Si el grupo de línea dura tomara de nuevo el control del país pondría en riesgo una década de logros alcanzados por las mujeres, señaló el estudio, y algunas profesionales, incluyendo maestras, políticas y activistas dicen que podrían verse forzadas a emigrar.

Los talibanes, que gobernaron la mayor parte de Afganistán desde 1996 al 2001, fueron famosos por sus leyes que marginaban a las mujeres, que las privaban del derecho a trabajar, estudiar y moverse libremente.

La Constitución de Afganistán ahora estipula que los hombres y las mujeres tienen los mismos derechos, pero muchas agencias independientes dicen que las mujeres en el país conservador todavía son víctimas de una amplia opresión y discriminación.

El sondeo, realizado por la Consultora STATT y Awaz Women and Children's Welfare Organization entre el 26 de julio y el 15 de agosto, buscó opiniones de las mujeres sobre la vida durante una década de guerra y los esfuerzos del Gobierno por comprometerse con los talibanes para lograr un acuerdo de paz.

La organización de derechos humanos, con sede en Londres, dijo que las mujeres estaban siendo excluidas del proceso de reconciliación y advirtieron que su falta de involucramiento podría deshacer los logros obtenidos en los últimos 10 años y llevar a más inestabilidad.

"Las mujeres están siendo dejadas al margen del proceso y están preocupadas de que sus derechos estén siendo intercambiados por paz", dijo Belinda Calaguas, directora de Políticas de ActionAid, en un comunicado.

Mejoras. De las 1.000 mujeres entrevistadas en cinco provincias, 491 eran de zonas rurales y 509 de centros urbanos. El sondeo halló que el 66 por ciento se sentía más segura ahora que hace 10 años y un 72 por ciento creía que sus vidas habían mejorado.

A pesar de esos avances, Afganistán aún tiene una alta tasa de mortalidad materna, con 1.400 muertes durante el parto por cada 100.000 mujeres y uno de los niveles de inequidad más altos del mundo, según los últimos datos del Programa de Desarrollo de Naciones Unidas.

La organización de caridad Oxfam, con sede en Londres, emitió un reporte separado el lunes pidiendo a Afganistán que promueva un mejor acceso a la educación, la salud y la justicia para las mujeres y aumente el número de mujeres que trabajan en instituciones del Estado y el sistema judicial.

Oxfam se hizo eco del llamado de ActionAid para que las mujeres jueguen un papel en las medidas de paz.

"Cuanto más las mujeres se sientan involucradas y comprometidas con un acuerdo político que resguarde sus derechos, es más probable que (...) promuevan cambios en actitud y reconciliación genuina, esencial para una paz duradera", dijo.

La semana pasada Oxfam instó a la comunidad internacional a alentar a la policía afgana a reclutar a más mujeres debido a que las víctimas de abusos físicos, sexuales o psicológicos tienden a reportar los crímenes sólo a otras mujeres.

Según el Ministerio del Interior, hay 142.000 oficiales de policía en Afganistán, de los cuales 1.300 son mujeres. El presidente afgano, Hamid Karzai, quiere tener 5.000 policías mujeres en actividad para el momento en que los soldados de la coalición de la OTAN dejen el país.