Beijing. El presidente chino Xi Jinping ha pedido a las autoridades adherirse a las políticas religiosas del Partido Comunista de China (PCCh) y mejorar el trabajo relacionado con la religión.Al hablar en una conferencia que concluyó hoy sábado, Xi dijo que los temas religiosos tienen una "importancia especial" en el trabajo del PCCh y el gobierno central, y que, a través de las prácticas pasadas, las políticas y teorías religiosas del Partido han demostrado ser correctas.

Xi destacó que es necesario aplicar en todos los sentidos la política del Partido relacionada con la libertad de creencia religiosa, manejar los asuntos religiosos conforme a la ley, atenerse al principio de independencia y autonomía y conducir activamente la religión en su adaptación a la sociedad socialista.

Las autoridades deben trabajar para unir a las masas creyentes y las no creyentes, y guiar a los religiosos a amar el país, proteger la unificación de la madre patria y servir a los intereses generales de la nación china.

Los grupos religiosos, por su parte, deben adherirse al liderazgo del PCCh, y apoyar al sistema socialista y al socialismo con características chinas, añadió Xi.

Ellos deben "integrar las doctrinas religiosas con la cultura china, observar las leyes y normas del país y dedicarse a la campaña de reforma y apertura de China y la modernización socialista para contribuir a la realización del sueño chino de la gran revitalización de la nación china", dijo el mandatario.

El presidente chino indicó que una misión clave para ayudar a las religiones a adaptarse a la sociedad socialista es la localización.

"Debemos guiar y educar a las personalidades de los círculos religiosos y las masas creyentes con los valores socialistas esenciales y guiar a las masas creyentes con ideas de unidad, progreso, paz y tolerancia", indicó el presidente.

Los grupos religiosos, añadió Xi , deben "estudiar a fondo las doctrinas y los cánones que van de acuerdo con la armonía social y el progreso del tiempo, y que sean favorables para la construcción de una sociedad sana y civilizada, e interpretar las doctrinas religiosas de una manera que sea conducente para el progreso de la China moderna y corresponda a nuestra excelente cultura tradicional".

La política y las religiones deben estar separadas, enfatizó Xi. "De ninguna manera las religiones pueden interferir con la administración de gobierno, el poder judicial y la educación", dijo Xi.

Por otro lado, la administración de los asuntos religiosos por parte del gobierno debe llevar a cabo conforme a la ley, y los derechos legítimos de las masas creyentes deben ser protegidos, destacó.

Las autoridades deben ofrecer el apoyo necesario a los grupos religiosos y construir un liderazgo que sea confiable políticamente, democrático en conducta y eficiente en su trabajo diario.

"Debemos estar alerta con determinación contra las infiltraciones de ultramar a través de los medios religiosos y evitar las influencias del extremismo religioso", señaló Xi, quien agregó que las autoridades también deben enfocarse en los asuntos religiosos en internet y divulgar en línea las políticas y teorías religiosas del Partido.

El presidente chino pidió a las autoridades poner al trabajo relacionado con la religión como una prioridad de su agenda, mejorar la investigación del Partido de los asuntos religiosos e intensificar la orientación, planeación, dirección y supervisión del trabajo religioso.

En particular, los miembros del PCCh deben actuar como "ateos marxistas inflexibles, afianzarse en los ideales y convicciones, y tener en mente el propósito del Partido".

Los militantes del PCCh no deben en absoluto buscar sus propios valores y convicciones en las religiones, dijo Xi, y agregó que también se deben hacer esfuerzos para ayudar a los adolescentes a formarse una concepción científica sobre el mundo y guiarlos a creer en la ciencia, estudiar la ciencia y promover la ciencia.

El primer ministro chino Li Keqiang presidió la reunión de dos días, a la que también asistieron otros altos líderes como Zhang Dejiang, Yu Zhengsheng, Liu Yunshan y Wang Qishan.

Li, por su parte, pidió a los órganos gubernamentales estudiar el discurso de Xi y llevar a cabo el trabajo relacionado con la religión de una manera más apoyada en la ley.

Se deben hacer esfuerzos para dirigir al círculo religioso y a sus seguidores para reforzar la armonía social y trabajar más arduamente hacia la realización del sueño chino, añadió.

El máximo asesor político Yu Zhengsheng urgió a las autoridades a tener en mente los efectos sociales de las religiones en China. "El papel positivo de las religiones debe ser maximizado, y sus impactos negativos minimizados", dijo Yu.

Al subrayar la promoción del Estado de derecho en el trabajo relacionado con la religión, Yu dijo también que todo tipo de disputas y problemas del círculo religioso deben ser tratados de manera correcta y conforme a las leyes.