"No crean las mentiras oficiales", dice un mensaje telefónico enviado por un preso de la cárcel venezolana de El Rodeo, donde según el gobierno 19 internos murieron en un enfrentamiento armado, aunque las familias, indignadas, creen que la masacre fue mucho más grave.

"Lo cierto es que son más de 19. ¿Cómo van a ser 19 si el tiroteo duró desde las cinco de la tarde hasta las tres de la mañana?", se preguntaba desesperada Francis Montero, cuyo marido está preso en El Rodeo, penal situado cerca de la ciudad dormitorio de Guatire (norte), a unos 40 kilómetros de Caracas.

Los familiares de los internos llevan desde el domingo apostados a las puertas del penal, custodiado por la Guardia Nacional. La entrada y salida de furgones policiales y camiones aumenta la angustia de los allegados de los presos, la mayoría de ellos mujeres.

Según informó el ministro del Interior y Justicia, Tareck El Aissami, 19 presos murieron y una veintena resultaron heridos en un enfrentamiento armado entre internos.

Este sería el incidente más violento registrado en un centro de detención en Venezuela desde 1999, cuando 27 presos murieron en un enfrentamiento con los funcionarios de seguridad, según organizaciones humanitarias.

Hacinamiento. Venezuela, que tiene una población reclusa de más de 44.500 personas, solo tiene capacidad para 15.000 personas en sus penitenciarías.

El hacinamiento y la violencia en el interior de los penales se ha agravado en los últimos años y se cobra la vida de 300 reos anualmente, según datos de organizaciones humanitarias.

Desde ayer al amanecer, no se oyen disparos en el interior del centro de detención donde desde el domingo varias patrullas de las fuerzas de seguridad tuvieron que intervenir.

Fajardo cuenta que el lunes estuvo en la morgue para ver si reconocía a su sobrino entre los cadáveres recuperados. "Todos los presos tenían disparos en la cabeza. Eran tan grandes que parecía que les hubiesen metido puños en la cara", explica.

Según el director del Observatorio de Venezolano de Prisiones (OVP), Humberto Prado, en la cárcel de El Rodeo hay más de 3.600 presos cuando solo tiene capacidad para 750 y centenares de internos duermen en el suelo, en las escaleras y en los pasillos.

Este experto subrayó además que ninguna cárcel de Venezuela está bajo el control del Estado ya que son los reos quienes imponen su ley, a menudo con armas, como ocurrió en El Rodeo.

"Ratificamos que el sistema penitenciario venezolano es parte de los compromisos de nuestro gobierno. Hemos hecho un trabajo importante, pero sin embargo falta mucho", admitió El Aissami.