Santiago, Buenos Aires. El escurrimiento de lava y desprendimiento de roca por la erupción de un volcán en el sur de Chile obligó este domingo a mantener la alerta y seguir las labores de evacuación, mientras una columna de cenizas provocó la suspensión de vuelos aéreos.

El gobierno chileno se mantiene evaluando la situación, que no ha cobrado víctimas pero sí augura daños al comercio y a la economía porque la expulsión de material piroclástico del complejo volcánico Puyehue-Cordón Caulle llevó al cierre de un importante cruce fronterizo con Argentina y ha afectado a la vital actividad turística.

"La pluma de ceniza tiene una extensión de aproximadamente 600 kilómetros hacia el Atlántico, de modo que ha pasado la cordillera y abarcado zonas de Argentina", dijo a periodistas el ministro del Interior de Chile, Rodrigo Hinzpeter.

Unas 3.500 personas han sido evacuadas en Chile y el gobierno argentino se preparaba para tomar medidas ante la ceniza que afectaba al centro vacacional de Bariloche, en la patagonia argentina.

Ciudades del sur de Argentina evaluaban los daños tras verse afectadas por la nube de cenizas de unos 10 kilómetros de alto y cinco de ancho, que se dirigía en dirección sur-oriente desde el complejo volcánico chileno.

"Durante la noche hubo algún escurrimiento de lava y desprendimiento de roca volcánica, lo que ha reforzado la idea de que se trata de una zona que debe mantenerse evacuada", dijo Hinzpeter.

La posibilidad de un descenso de lava por los valles de la zona llevó más temprano a autoridades de la región chilena de Los Ríos a decretar zona de emergencia, trasladando a 122 personas desde un albergue usado anteriormente en la localidad de Riñinahue a un lugar más seguro, informó la emisora local Radio Bío Bío.

La chimenea de humo está saliendo por una fisura de aproximadamente 2 kilómetros de extensión en el Puyehue-Cordón Caulle, informó el gobierno chileno y añadió que se están tomando medidas preventivas en caso que los vientos cambien de dirección.

La fisura y liberación de cenizas se produjo luego de una fuerte actividad sísmica en el sur de Chile, con una frecuencia de 240 sismos por minuto, aunque posteriormente cedió y el domingo se registraban 17 leves temblores en el mismo lapso.

El gobierno chileno mantiene una constante evaluación de la situación, mientras que el argentino desplegó fuerzas militares en el área afectada de su territorio y las alcaldías zonales integraron grupos de contingencia.

Vuelos cancelados en Argentina. Las cenizas producidas por la erupción del complejo volcánico llevó a la cancelación de los vuelos comerciales en la vasta patagonia argentina.

"Por el momento ha dejado de caer cenizas pero sigue volando lo mucho que se acumuló en el suelo. Por eso recomendamos usar barbijos, cuidar el agua potable y en lo posible no salir de las casas", dijo a Reuters un portavoz de Defensa Civil de la zona.

Los fuertes vientos desde la cordillera de Los Andes hacia el océano Atlántico transportaban nubes con partículas volcánicas, lo que impedía vuelos sureños de las estatales Aerolíneas Argentinas y Austral, y de la filial local de la chilena LAN, reportó Argentina Aeropuertos 2000, operador de los principales aeropuertos del país.

En Chile, donde los aeropuertos seguían funcionando normalmente, está la segunda cadena volcánica más grande y de mayor actividad del mundo, sólo superada por la de Indonesia.