México. Elementos de Protección Civil, de la Cruz Roja, militares, policías y civiles removían hoy miércoles escombros en busca de sobrevivientes en varios edificios de la Ciudad de México, algunos totalmente colapsados y otros con severos daños por el terremoto de 7,1 grados que sacudió el centro del país el martes.

     Más de 200 personas se ubicaban en los alrededores del cruce entre las emblemáticas calles de Salamanca, Nuevo León y Alvaro Obregón, en el corazón de la colonia Roma, donde los equipos de rescate trabajaban entre el cascajo y escombro de un edificio de oficinas con la esperanza de encontrar personas con vida.

     "Se presume que hay entre 40 y 60 personas todavía ahí, pero no se sabe cuál será su estado", señaló a Xinhua un militar que participa en el rescate tras el fuerte movimiento telúrico con epicentro en Axochiapan, Morelos, registrado a las 13:14 hora local (18:14 GMT) del martes, de acuerdo con el Servicio Sismológico Nacional (SSN).

     La zona está cerrada a la circulación desde el popular Parque España hasta la Glorieta de las Cibeles, donde unos 40 vehículos militares estaban estacionados con equipo y víveres para la población afectada.

     La Glorieta de las Cibeles, una réplica del popular monumento en Madrid, estaba operando también como centro de acopio principalmente de víveres y artículos higiénicos.

     Otra parte del lugar también funcionaba como puesto de primeros auxilios a la espera de atención a los afectados.

   "Los rescatados son historias de éxito de los rescatistas que están trabajando en todos y cada uno de estos lugares". Miguel Ángel Mancera.

     "Por ahora solo han venido algunas personas con heridas leves y uno que otro colapso nervioso", explicó a Xinhua una de las voluntarias en el lugar.

     La maquinaria pesada también comenzaba a sumarse a las obras de rescate en un fuerte contraste a lo largo de la avenida Amsterdam, uno de los circuitos emblemáticos para la vida nocturna de la colonia Hipódromo-Condesa.

     La capital mexicana, el núcleo de unas 20 millones de personas, cambió su cara bulliciosa y congestionada, por una ciudad semi vacía y polvorienta, y con movimiento de personas en motocicletas o bicicletas.

     El coordinador nacional de Protección Civil, Luis Felipe Puente, dijo que en las obras de rescate participan 4.169 efectivos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), 3.525 de la Secretaría de Marina, y 20.057 de la Policía Federal.

     Puente dijo en una entrevista con la Cadena Televisa que otro de los inmuebles con personas atrapadas se ubica en Lindavista, al norte de la ciudad.

     "Hay personas vivas, pero hicimos un repliegue porque encontramos una fractura del inmueble (...) pero ya lo retomamos", dijo Puente.

     Otro foco de especial atención era el colegio en ruinas Enrique Rébsamen, al sur de la ciudad, de educación básica y media, donde equipos de emergencia con perros y voluntarios buscaban entre los escombros a una treintena de niños.

     En la televisión local hay transmisión directa por la esperanza de encontrar a una menor con vida.

    

El jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Angel Mancera, informó este miércoles que había rebajado la cifra de edificios colapsados, de 45 a 38, debido a que en los reportes preliminares algunos de estos compartían ubicación.

     Mancera dijo en una rueda de prensa que hasta el momento se habían rescatado de entre los escombros a 52 personas con vida, y añadió que todos los hospitales estaban operando y que el transporte público operaba con normalidad y en forma gratuita después del caos del martes tras el terremoto.

     "Los rescatados son historias de éxito de los rescatistas que están trabajando en todos y cada uno de estos lugares", añadió.

     El temblor en Morelos llega días después del sismo del 7 de septiembre de 8,2 grados que se cobró 98 vidas en los estados sureños de Oaxaca y Chiapas, donde la emergencia todavía se mantiene.

     También llegó en el mismo día que la Ciudad de México conmemoró el 32 aniversario del devastador terremoto del 19 de septiembre de 1985 que acabó con la vida de más de 10.000 personas.