Madrid. El Movimiento del 15-M que nació en protesta por el alto desempleo, el abuso de los mercados y la corrupción política volvió a ocupar el miércoles por la noche la madrileña Puerta del Sol con una "cabalgata indignada", que acabó con dos detenidos y algún herido.

Aproximadamente tres mil personas, según medios, participaron en la última convocatoria del 15-M que recorrió el centro de Madrid desde la Puerta de Alcalá hasta la de Sol, donde se representó un Belén con simulacro de desahucio incluido.

La manifestación cortó el tráfico y la policía intervino en una carga policial que se saldo con dos detenidos y cinco heridos, dos de ellos agentes, según medios y mensajes en las redes sociales. Al parecer la marcha no estaba comunicada a la Delegación del Gobierno y no tenía la preceptiva autorización, por lo que no podía interrumpir el tráfico.

El lema de la protesta "Hemos perdido la inocencia" coincidía con el Día de los Santos Inocentes del 28 de diciembre, y muchos manifestantes acudieron disfrazados de los muñecos que simbolizan a los inocentes, otros como figuras de Belén y ladrillos de un portal que fue finalmente desahuciado.

La última manifestación de los 'indignados', un movimiento sin jerarquía que agrupa a variopintas ideologías y asociaciones, tuvo lugar con motivo de la campaña electoral del 20-N para reclamar una democracia más real y participativa y un cambio en la ley electoral.

En los últimos meses algunas grandes protestas de "indignados" en las calles españoles han terminado con cargas policiales y detenidos.

El Movimiento 15-M se generaron de forma espontánea en Internet y las redes sociales la pasada primavera, reuniendo el descontento de varios sectores de la población, y en especial jóvenes, con la corrupción, el desempleo y una clase política por la que dicen no sentirse representados.