España marca este lunes el noveno aniversario del mayor atentado terrorista sufrido en su territorio, que se saldó con 191 muertos y 2.500 heridos el 11 de marzo de 2004 en la capital, Madrid.

Conmemorando el atentado conocido como 11-M, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha querido trasladar un mensaje a los terroristas tachándolos de "enemigos feroces de la vida y de la libertad".

Rajoy realizó estos comentarios durante un debate del Fórum Europa, en Madrid, añadiendo que los terroristas "deben saber que nunca podrán vencernos".

El presidente del Ejecutivo español indicó que se ha comprometido con la erradicación del terrorismo, y señaló que "hace nueve años España sufrió tal día como hoy el mayor atentado de su historia", recordando a los fallecidos, y expresando su solidaridad y afecto para con los familiares, amigos y allegados de las víctimas.

La jornada de conmemoración del aniversario del 11-M comenzó en la céntrica plaza madrileña de la Puerta del Sol, donde el Gobierno Autónomo realizó su tradicional homenaje a los fallecidos junto a representantes de todas las formaciones del Parlamento autonómico y con la presencia de diez ministros del Ejecutivo español.

El 11 de marzo de 2004, en un lapso de 3 minutos 10 bombas explosionaron en varios trenes a su paso por estaciones del centro de Madrid. Sobre las 07:37 hora local, una bomba explosionó en un tren de cercanías en la estación de ferrocarril de Atocha, situada en el centro de la capital española, seguida minutos después por otras dos explosiones en el mismo tren.

Un minuto más tarde, a las 07:38 hora local, otras dos bombas explosionaron en un tren a su paso por la estación de El Pozo, y otra en un tren en Santa Eugenia, ambos barrios de Madrid. A las 07:39, otras cuatro explosiones más siniestraron un tren situado a 500 metros de la estación de Atocha.