Washington. Las legislaturas estatales republicanas están reuniendo fuerzas para una ofensiva contra los inmigrantes ilegales este año, en una campaña concertada que arriesga alienar a posibles aliados de negocios y el voto latino.

Al menos siete estados seguirían la controvertida campaña del año pasado de Arizona para detener la inmigración ilegal. Y más de una decena están uniendo esfuerzos para cancelar el derecho de ciudadanía a los hijos de inmigrantes ilegales nacidos en el país.

Legisladores dicen que la cooperación no tiene precedentes y responde al fracaso de Washington en sus esfuerzos por asegurar la frontera con México, y trata la situación de casi 11 millones de inmigrantes ilegales que viven en las sombras.

"El gobierno federal ha fracasado absoluta, total y completamente en su responsabilidad de proteger las fronteras de nuestra nación", dijo Randy Terrill, un republicano de Oklahoma que está presionando en favor de leyes relacionadas con la inmigración este año.

La campaña estatal se da luego del enorme triunfo de los republicanos en las elecciones de noviembre que les dieron el control de la Cámara de Representantes de Estados Unidos y mejoraron su posición en el Senado, así como fortalecieron su posición en las legislaturas estatales.

Siete estados, incluidos Georgia, Misisipi, Nebraska, Oklahoma, Pensilvania, Carolina del Sur y Tennessee, dicen que presionarán por medidas similares a la ley de inmigración de Arizona.

Arizona habría exigido a la policía estatal y local que investigue la situación inmigratoria de cualquiera que sospechen que se encuentre en el país de manera ilegal, pero un juez federal revocó partes de la ley antes de que entrase en vigor en julio.

En una señal de creciente cooperación en temas de inmigración, al menos 14 estados están trabajando juntos en un marco legal legislativo común para apelar contra la entrega automática de la ciudadanía estadounidense a los hijos de inmigrantes ilegales que hayan nacido en el país, lo que está garantizado en la enmienda 14 de la Constitución.

"Lo que estamos haciendo juntos en el tema de los inmigrantes ilegales es histórico y sin precedentes", dijo Daryl Metcalfe, un legislador estatal republicano de Pensilvania.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, prometió luchar por una reforma al sistema inmigratorio, fortalecer la seguridad en la frontera y ofrecer una vía hacia la legalización de su situación a millones de inmigrantes ilegales, pero los demócratas no pudieron acordar una reforma en el último Congreso.

Los republicanos asumirán este miércoles la mayoría en la Cámara de Representantes y es posible que se concentren en formas de endurecer la aplicación de la ley y limitar la inmigración, dijeron analistas.

La campaña está profundizando la desconfianza a los republicanos entre los latinos, la minoría de crecimiento más rápido en el país, quienes apoyaron a Obama por un margen de 2-1 en la elección del 2008 y ayudaron a los demócratas a conservar escaños clave en la elección de noviembre.

La población hispana casi se triplicará, hasta 132,8 millones de personas en el 2050, cuando casi 1 de cada 3 residentes de Estados Unidos será latino, según un estudio de la Oficina del Censo de Estados Unidos de 2008.