La mayoría de los votantes estadounidenses se oponen a que las personas nacidas en Estados Unidos de padres indocumentados reciban automáticamente la nacionalidad, según un sondeo divulgado este martes.

Un 61% de los votantes consultados afirmaron que el bebé de padres sin documentos no debería automáticamente convertirse en ciudadano estadounidense, tal y como lo garantiza la Constitución, señaló el estudio de la empresa Rasmussen.

Esa es la cifra más alta conseguida en cinco años que lleva Rasmussen consultando sobre este tema.

Un 28% cree que las personas nacidas en este país deben recibir la nacionalidad (6% menos que en agosto pasado) y 11% se mostró indeciso, según el sondeo, realizado con encuestas telefónicas a mil potenciales votantes entre el 17 y el 18 de abril, con un margen de error de +/-3%.

Varios legisladores republicanos han propuesto leyes para evitar la nacionalidad automática, en medio de un agrio debate sobre una reforma migratoria en este país, donde viven casi 11 millones de indocumentados, la mayor parte de ellos hispanos.

Una gran mayoría (84%) de los encuestados estimaron que toda persona debería demostrar que reside legalmente en Estados Unidos antes de acceder a servicios gubernamentales, mientras que solo 9% se mostraron opuestos a ello.

La mayoría de los votantes continuaron sintiendo que las políticas del gobierno federal alentaban la inmigración ilegal, señaló Rasmussen, pero 55% también mostraron preocupación por la posible violación de derechos civiles a la hora de identificar y expulsar a los indocumentados.

Reforma. El presidente estadounidense Barack Obama recibió este martes en la Casa Blanca a empresarios, activistas y líderes religiosos para insistir en la importancia de una reforma migratoria, ligada a su juicio a un futuro próspero para Estados Unidos.

"Un amplio grupo de empresarios, jefes policiales, religiosos, funcionarios y ex funcionarios de todo el espectro político"

están invitados en la tarde para reunirse con Obama, informó la Casa Blanca en un comunicado.

Obama reiterará la importancia de arreglar el "quebrado sistema migratorio para responder a las necesidades económicas y de seguridad nacionales para el siglo XXI, de tal manera que Estados Unidos pueda ganar el futuro", señaló el texto.

Obama no ha logrado avanzar en el Congreso su promesa de campaña de reformar el sistema migratorio para abrir una vía que regularice la situación legal de casi 11 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos, la mayor parte de ellos hispanos.

Las posibilidades se han complicado más con la Cámara de Representantes, dominada por la oposición republicana, que exige mayor seguridad en la frontera con México antes de debatir cualquier reforma.

Según el diario Político, el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, que ha sido un defensor de la reforma migratoria, figura entre los invitados a la reunión en la Casa Blanca.