Dos personas resultaron heridas cuando un paquete bomba explotó en las oficinas de un grupo suizo de defensa de las actividades nucleares, informó este jueves la policía.

Las dos empleadas de Swissnuclear fueron llevadas al hospital con quemaduras superficiales y problemas de audición, dijo un portavoz de la policía, agregando que aún no se sabía quién envió el paquete.

La policía acordonó la oficina de Swissnuclear, ubicada en el cuarto piso de la norteña ciudad de Olten. El portavoz policial indicó que había especialistas forenses en el lugar.

Este mes, Suiza suspendió las aprobaciones de tres nuevos centros de energía nuclear para que los estándares de seguridad puedan ser revisados luego del estallido de la crisis nuclear en Japón, donde la planta nuclear Fukushima resultó gravemente dañada tras un terremoto y posterior tsunami.

Swissnuclear señala que trabaja para promover el uso seguro y eficiente de la energía nuclear y representa a las empresas suizas de servicios básicos Alpiq, Axpo, BKW, CKW y EGL, que operan las plantas nucleares que producen cerca del 40 por ciento de la electricidad del país.

Olten también alberga la sede central de Alpiq, donde cerca de 50 activistas de Greenpeace realizaron una manifestación el jueves llamando a la empresa a retirar su solicitud para construir una nueva planta nuclear.

Un portavoz policial dijo que estaban examinando si había alguna conexión entre la explosión y los manifestantes.

Greenpeace dijo que no tiene relación con el ataque. "Estamos conmocionados de que ese tipo de actos puedan ser utilizados con fines políticos. Greenpeace está comprometido con la protesta no violenta", declaró el activista Florian Kasser.

Los socialdemócratas de centro-izquierda y los Verdes están exhortando al país a abandonar la energía nuclear tras el desastre de Japón.

Pero la ministra de Energía, Doris Leuthard, advirtió en contra de tomar decisiones apresuradas, señalando que ello implicaría más estaciones energéticas a gas y su consecuente alza en las emisiones de carbono.

En 1990, los votantes suizos apoyaron una moratoria de 10 años a la construcción de plantas de energía nuclear, pero rechazaron extender el congelamiento, abriendo camino para que el gobierno considerara nuevas plantas para reemplazar las que necesitaban ser desmanteladas.

El mes pasado, los votantes aprobaron por un estrecho margen la construcción de una nueva planta en Muehleberg para reemplazar a la antigua que hay en el lugar, que es en 20% propiedad de la alemana E.ON.