Phnom Penh. Una estampida en un puente en la capital de Camboya dejó al menos 375 muertos cuando miles de personas entraron en pánico, asfixiando y pisoteando a quienes participaban del día final de un festival que marca el final de la temporada de lluvias.

La estampida comenzó este lunes por la tarde en un pequeño puente adornado con luces que conecta Phnom Penh con la cercana Isla Diamante, donde miles se habían reunido para celebrar el festival y ver un concierto.

Varios sobrevivientes dijeron que estalló el pánico cuando comenzaron a escucharse gritos de que algunas personas se habían electrocutado. La policía dijo que algunos también gritaron que el puente estaba por colapsar mientras miles de personas regresaban al centro de la ciudad.

Las víctimas sufrieron sofocación o fueron pisoteadas y algunos sobrevivientes dijeron que quedaron atrapados en una multitud de vivos y muertos durante horas. La policía arrojó agua para que quienes estaban con vida pudieran beber, dijeron otros.

La televisión estatal dijo que al menos 240 de los fallecidos eran mujeres.

El portavoz del gobierno Phay Siphan declaró que algunos cadáveres aún no habían sido recuperados, lo que sugería que la cifra de muertos podría ser mayor.

"Quedé atrapado en la multitud durante un tiempo largo, hacia mucho calor y quedé inconsciente", dijo a Reuters Huon Khla, un sobreviviente de 22 años.

Touch Theara, de 38 años, dijo que ella había quedado atrapada en la multitud durante tres horas. "Pensé que estaba muerta (...) La policía roció agua. Estábamos abriendo la boca para poder beber", señaló la mujer.

El primer ministro Hun Sen se disculpó en televisión por el desastre en el que al menos 755 personas resultaron heridas, y ordenó una investigación mientras la televisión mostraba imágenes de familiares de los fallecidos llorando sobre los cuerpos apilados.

"Esta es la mayor tragedia en más de 31 años después del régimen de Pol Pot", destacó el funcionario haciendo referencia a los Jemeres Rojos, cuya revolución agraria entre 1975 y 1979 dejó unos 1,7 millones de muertos en Camboya bajo el mando de Pol Pot.

El primer ministro declaró duelo nacional el jueves.

Los equipos de emergencia transportaban cuerpos inertes lejos del escenario del desastre. Docenas de víctimas yacían alineadas en largas filas para su identificación.

Hun Sen pidió al pueblo que mantenga la calma y descartó una acción terrorista como causa de la catástrofe, que se dio en el tercer y último día del festival de agua Bon Om Touk.

Se calcula que cada año unos 5 millones de camboyanos -en un país con 14 millones de habitantes- visitan la capital durante el festival, apiñándose en la ribera para ver carreras de lanchas, comer y beber.

El puente donde ocurrió la tragedia conecta Phnom Penh con Koh Pich, o Isla Diamante, una pequeña franja de tierra que es propiedad de un banco local y que está equipada con nuevos centros de conferencia y exhibiciones, restaurantes y zonas de entretenimiento.

El lugar es muy popular entre mujeres, especialmente durante el festival de agua, cuando comerciantes ofrecen descuentos en ropa y otros bienes.

La estampida es la peor en el mundo desde enero del 2006, cuando 362 peregrinos musulmanes murieron aplastados mientras participaban de un ritual de lapidación en la entrada del puente Jamarat cerca de La Meca, en Arabia Saudita.