Saná. Estudiantes de la Universidad de Saná protestaron este domingo por el arresto de una compañera sospechosa de participar en el envío de paquetes con explosivos a Estados Unidos, e insistieron en que es inocente.

La mujer, que se cree tiene cerca de 20 años, fue arrestada por autoridades yemeníes el sábado por la noche. Funcionarios dijeron que había sido rastreada mediante un número de teléfono que había dejado en una compañía de carga.

"La unión de estudiantes de la Universidad Saná (...) cree que la joven es inocente y ha sido tratada injustamente", dijo el presidente del grupo, Ridhwan Massoud, de 30 años.

"Estamos pidiendo su liberación", afirmó.

Decenas de estudiantes organizaron una protesta en el patio de la facultad de ingeniería de la universidad. Funcionarios yemeníes habían dicho que la mujer estaba estudiando medicina, pero los estudiantes dijeron que estaba en su último año de un grado de ciencias de la computación.

Yahya al-Hammadi, alumno de ingeniería de 21 años, dijo que ella había asistido a la universidad hasta el día anterior a su detención.

"Que yo sepa no es activista de nada, ni de política ni de religión", dijo Hammadi. "Estoy totalmente perplejo por esto", aseveró.

La joven fue la primera persona en ser arrestada después de la intercepción de dos paquetes con explosivos en Gran Bretaña y Dubái, ambos enviados desde Yemen y dirigidos a sinagogas en Chicago.

Funcionarios dicen que los artefactos llevan el sello de Al Qaeda, cuya rama yemení, Al Qaeda en la Península Arábiga (AQAP), estuvo detrás de un fallido atentando para hacer estallar un avión estadounidense en Navidad del año pasado.

Una ofensiva respaldada por Estados Unidos que fue lanzada por el Gobierno yemení tras el fallido intento de diciembre ha hecho poco para erosionar las ambiciones del grupo y militantes iniciaron una campaña de contraataque contra blancos extranjeros y estatales.

Vecinos de la mujer dijeron que ella y su familia eran conocidas en el barrio como piadosos, pero que no sostenían opiniones extremistas.

"Estamos impactados porque no sabíamos de nada sospechoso sobre la joven o su familia", dijo Mohammed Saleh al-Ashwal, quien presenció el allanamiento de la casa de la muchacha.