Washington. Algunas de las áreas más pobladas del mundo, como el sur de Europa, el norte de África, el oeste de Estados Unidos y gran parte de América Latina, podrían enfrentar sequías de una severidad sin precedentes para el 2100, dijeron este martes investigadores.

Sequías crecientes han sido pronosticadas por largo tiempo como consecuencia del cambio climático, pero un nuevo estudio del Centro Nacional de Investigación Atmosférica (NCAR) proyecta un grave impacto en la década de 2030. Los impactos a fin de siglo podrían superar todo lo existente en el registro histórico, sugiere el estudio.

Para tener una idea de cuán severa podrían ser las sequías, los científicos usaron una medida llamada Índice de Severidad de Sequías Palmer (PDSI). Un puntaje positivo es húmedo, uno negativo es seco y un puntaje de cero es ni muy húmedo ni seco.

Por ejemplo, la sequía más severa de la historia reciente, en la región de Sahel en el oeste de África registrada en la década de 1970, tuvo un PDSI de -3 ó -4.

En contraste, el nuevo estudio indica que algunas áreas con elevada población podrían sufrir sequías en el rango -15 a -20 a fines de este siglo.

"El PDSI histórico de los últimos 60 años muestra una tendencia seca en el sur de Europa, pero nada como los valores de fines de este siglo", dijo el autor del estudio, Aiguo Dai, en respuesta a preguntas enviadas por correo electrónico.

"Los valores medios de PDSI en cada década no han alcanzado niveles -15 a -20 en el pasado en ningún registro en el mundo", agregó.

Entre las áreas que probablemente experimenten sequedad significativa se incluyen:

- los dos tercios occidentales de Estados Unidos;
- gran parte de América Latina, especialmente grandes partes de México y Brasil;
- regiones que bordean el Mar Mediterráneo;
- grandes partes del suroeste de Asia;
- suroeste de Asia, incluyendo China y países vecinos, y la mayor parte de África y Australia.

Eso no significa necesariamente que la agricultura migrará desde las áreas que sufran sequías a sitios en latitudes mayores, explicó Dai.

"Las tierras en latitudes mayores experimentarán grandes cambios en términos de temperaturas más cálidas y mayor precipitación, y por lo tanto podrían hacerse más habitables que hoy", escribió.
"Sin embargo, una limitada luz solar, una temporada corta de crecimiento (de los cultivos), y una temperatura nocturna muy fría seguirán evitando las labores agrícolas en la mayor parte de estas regiones de mayor latitud", agregó.