Kabul. El ex presidente de Afganistán Burhanuddin Rabbani fue elegido este domingo para liderar un consejo encargado de comenzar negociaciones de paz con insurgentes liderados por los talibanes, dijo una fuente oficial.

Un clérigo como muchos de los talibanes, pero de etnia Tajik como muchos de sus rivales, Rabbani ha dicho en los últimos años que ha mantenido contactos con algunos milicianos dispuestos a considerar las negociaciones.

El alguna vez fue líder de un poderoso partido de los muyahidines durante la ocupación de la Unión Soviética en Afganistán en la década de 1980, y sirvió como presidente en la década de 1990 cuando las facciones de muyahidines libraron una guerra por el control del poder que terminó con la consolidación de los talibanes.

Posteriormente, Rabbani se convirtió en líder político de la alianza de facciones afganas que, con la ayuda de Estados Unidos, derrocó a los talibanes, principalmente de etnia pashtun, en el 2001.

Con la guerra iniciando su décimo año, el presidente Hamid Karzai consiguió en junio la aprobación de una reunión tribal para formar un Alto Consejo de la Paz para comenzar a buscar un fin negociado al conflicto.

El consejo de 68 miembros escogió a Rabbani como su presidente, un dijo un funcionario de alto rango del despacho de Karzai.

El primer paso de Rabbani para abrir el camino a las negociaciones será establecer un mecanismo operativo aceptable para otros miembros del Consejo, dominado por poderosos ex líderes de facciones y algunos ex miembros de los talibanes.

La insurgencia se encuentra ahora en su nivel más sangriento desde el 2001, a pesar de la presencia de 150.000 soldados extranjeros, y existe una creciente sensación tanto en el interior como entre muchos aliados de Afganistán de que las negociaciones podrían ser el único camino hacia la paz.

Karzai ha dicho reiteradamente que quiere que los líderes talibanes renuncien a la violencia y a sus lazos con Al Qaeda, que acepten la nueva Constitución de Afganistán y entreguen sus armas.

Pero el jueves, él dijo que el gobierno no interferiría en los esfuerzos del Consejo mientras intenta iniciar las negociaciones.

Observadores y los talibanes dicen que las condiciones de Karzai en el largo plazo implican la rendición de los insurgentes, lo que es poco posible que acepten mientras están ganando fuerza en todo el país.

Los talibanes han dicho reiteradamente que no participarán en ninguna negociación mientras las tropas extranjeras permanezcan en Afganistán.