Oslo. En el peor caso, una nube radiactiva procedente de la planta nuclear dañada en Japón estaría limitada sólo al país asiático densamente poblado, al contrario de lo sucedido en el desastre de Chernóbil, según expertos.

La explosión de un reactor en 1986 en Ucrania, que entonces pertenecía a la Unión Soviética, contaminó amplias zonas de Europa en el peor desastre nuclear de la historia.

En la planta de Fukushima, el potencial explosivo de alguno de los seis reactores disminuye con el paso del tiempo.

"En el peor de los casos, la nube radiactiva no subiría tanto en la atmósfera", dijo Jan Beranek, responsable de la Campaña Nuclear Internacional del grupo ecologista Greenpeace.

"Es una buena noticia para el mundo, pero mala para Japón", agregó.

Pese a las garantías de las autoridades japonesas sobre los bajos riesgos para la salud, la crisis en la central de Fukushima ha empeorado desde este viernes, tras el peor terremoto en 140 años, con intentos desesperados e infructuosos por bombear agua a las instalaciones.

"Estamos comenzando la fase catastrófica", dijo Sebastian Pflugbeil, presidente de la Sociedad para la Protección de la Radiación, con sede en Alemania, sobre los esfuerzos japoneses por contener el desastre.

"Quizá tengamos que rezar", dijo, añadiendo que si soplara el viento hacia el este, al océano Pacífico, limitaría los daños a los 127 millones de habitantes del país en caso de una fusión o más escapes, provenientes por ejemplo de las piscinas de almacenamiento de combustible.

Japón se centró el miércoles en refrigerar un reactor nuclear de Fukushima alimentado con plutonio, el único de los seis que tiene la central que no funciona con uranio, que es menos peligroso. Algunos países han recomendado a sus ciudadanos que abandonen el país.

Muchos expertos esperan que el resultado sea peor que la fusión parcial del reactor en Three Mile Island, Estados Unidos, en 1979, que no causó amplios daños para la salud, pero menos grave que Chernóbil.

Un estudio de la ONU estimó que podría haber entre 4.000 y 9.000 muertes más por cáncer a causa de Chernóbil, pero Greenpeace dijo que el desastre podría haber causado más de 250.000 casos de cáncer y 100.000 muertos.

"En Chernóbil todo el núcleo de la planta explotó". dijo Malcolm Crick, secretario del Comité Científico sobre los Efectos de la Radiación Atómica (UNSCEAR). "Pero también hubo mucho calor que subió a gran altura en la atmósfera", agregó.

Crick dijo que Fukushima es "una situación grave, pero es muy pronto para decir" cuál sería el peor resultado.

Divergencias. Malcolm Grimston, un experto nuclear en el instituto de estudios Chatham House de Gran Bretaña, dijo que Fukushima no es como Chernóbil.

"Han pasado casi cinco días desde que el proceso de fisión se detuvo, los niveles de yodo radiactivo sólo será de unos dos tercios de los que eran al principio, parte del material muy radiactivo y de vida muy corta ya se habrán disuelto", explicó.

Pero un escenario peor no podría descartarse según el profesor Javier Dies, catedrático de Ingeniería nuclear de la Universidad Politécnica de Barcelona.

"La situación podría retroceder o deteriorarse y conllevar a una fuga radiactiva masiva a la atmósfera", dijo. "Conforme están las cosas, no puede descartarse", agregó.

Beranek, de Greenpeace, dijo que una contaminación grave de cesio podría conllevar que algunas zonas de Japón cercanas a la planta sean inhabitables, al menos durante décadas, como sucedió en los alrededores de Chernóbil. Pflugbeil también dijo que algunas zonas podrían estar vedadas.

Laurence G. Williams, profesor de Seguridad Nuclear en el instituto John Tyndall de Investigación Nuclear de Gran Bretaña, dijo que no veía probable que se produjera un desastre tipo Chernóbil.

"No puedo pensar en nada en este momento que llevara a una fuerza explosiva", dijo.

"Sería solo una fusión, o una degradación, calentamiento del combustible que se derrumbará como sucedió en Three Mile Island", agregó.

Richard Wakeford, del Instituto Nuclear Dalton de la Universidad de Manchester, dijo en un comunicado que palabras como "apocalipsis" y "catástrofe" eran "totalmente inapropiadas" respecto a la situación en Fukushima y podrían causar un pánico innecesario.

Las filtraciones en Fukushima ya han causado alguna radiación, elevando brevemente los niveles en Tokio a 10 veces normales, pero están muy por debajo del límite de fuga catastrófica que supondría una amenaza para la salud humana, según los expertos.

Crick de UNSCEAR dijo que la exposición a largo plazo después de Chernóbil para los habitantes de Bielorrusia y Rusia fue de unos 10 milisieverts, el equivalente a la radiación de una tomografía computarizada. La gente capta una radiación de 2,4 milisieverts al año por radiación indirecta.