Alejandría, Egipto. Una bomba causó la muerte de 21 personas frente a una iglesia en la norteña ciudad egipcia de Alejandría a tempranas horas de este sábado, y el Ministerio del Interior dijo que un atacante suicida con apoyo del exterior podría ser el responsable.

El estallido no se originó en ninguno de los automóviles que quedaron destruidos, dijo el ministerio en un comunicado. "Es posible que el aparato que explotó fuera llevado por un atacante suicida quien murió entre la gente", explicó.

Las circunstancias de este y otros recientes ataques "indican claramente que elementos extranjeros llevaron a cabo el planeamiento y la ejecución", dijo el comunicado, divulgado por la agencia estatal de noticias.

El ministerio dijo anteriormente que la explosión, que hirió a 43 personas, había sido causada por un coche bomba estacionado en las cercanías de la iglesia, adonde los feligreses habían acudido a celebrar el año nuevo.

El incidente llevó a cientos de cristianos a protestar en las calles y a arrojarse piedras con grupos de musulmanes, según un testigo.

Durante las manifestaciones fueron incendiados autos y la policía usó gases lacrimógenos.

La población cristiana representa un 10% de los 79 millones de personas que viven en Egipto, mayoritariamente musulmán, y las tensiones entre ambas comunidades pueden traducirse en violencia.

El país africano, que en septiembre celebrará elecciones presidenciales, aumentó la seguridad alrededor de las iglesias, restringiendo el estacionamiento de vehículos en las cercanías, luego de que un grupo ligado a Al Qaeda en Irak emitiera una amenaza en noviembre contra los cristianos en Egipto.

"Esta es una escena de Bagdad", dijo un testigo a Reuters por teléfono.

El gobernador de Alejandría, Adel Labib, "acusó a Al Qaeda de planear el ataque", informó la televisión estatal en un breve titular sin dar otros detalles.

La televisión estatal dijo que continuaba la investigación.

La policía usó gas lacrimógeno para dispersar la protesta y decenas de oficiales rodearon el área el sábado para evitar una repetición de los choques.

"Sacrificamos nuestras almas y sangre por la cruz", gritaban los manifestantes cristianos cerca de la Iglesia Ortodoxa Copta donde sucedió el estallido, dijo un testigo.

Se encontraban ambulancias en el lugar y el personal médico recogía partes de cuerpos que quedaron diseminados por el área.

Según el reporte oficial, la explosión ocurrió justo después de la medianoche. El estallido dañó una mezquita y hubo ocho heridos musulmanes.

El presidente Hosni Mubarak exhortó a los egipcios a permanecer unidos ante el terrorismo y llamó a las autoridades a atrapar a los autores, informó la agencia oficial Mena.