Una explosión en una concurrida estación de metro de la capital de Bielorrusia, Minsk, dejó el lunes 11 muertos y unos 100 heridos, en un hecho que según el presidente Alexander Lukashenko fue un intento de desestabilizar el país.

La agencia de noticias estatal BelTA dijo que la explosión ocurrió a las 17.55 hora local (14:55 GMT) en Oktyabrskaya, una estación en una plaza con el mismo nombre ubicada a 100 metros de las oficinas del presidente Alexander Lukashenko.

No hubo información oficial acerca de si la explosión fue causada por una bomba o un accidente.

Testigos dijeron que la explosión se produjo en medio de un grupo de pasajeros que esperaban en momentos en que el tren llegaba a la estación.

"Había sangre por todos lados. Yo vi extremidades de personas, era terrible", dijo un hombre de 47 años que se identificó como Viktor.

"Los fiscales califican esto como un acto terrorista", dijo a Reuters una fuente gubernamental.

El presidente Lukashenko dijo que la explosión pretendía socavar la paz y la estabilidad en el país.

En declaraciones emitidas por televisión durante una reunión con varios ministros, relacionó el hecho del lunes con una bomba colocada en un concierto de rock en 2008 que hirió a unas 50 personas.

"Estos son quizá eslabones en una misma cadena. Debemos descubrir quién gana socavando la paz y la estabilidad en el país, quién está detrás de esto", dijo Lukashenko.

Afirmando que los responsables serían encontrados y castigados, añadió: "No descarto que esto (la explosión) sea un regalo del extranjero".

Cerca de 100 heridos. El líder fue citado por la agencia de noticias rusa Interfax diciendo que el hecho había dejado 11 muertos y unos 100 heridos. Una fuente de la presidencia informó más tarde que la cifra de heridos era de 126.

Lukashenko ha caído en desgracia ante los gobiernos occidentales, que han impuesto una prohibición de viajar sobre él y sus personas cercanas tras la dura represión policial sobre una manifestación de oposición el 19 de diciembre.

Decenas de activistas opositores fueron detenidos en esa manifestación, que protestaba contra su reelección por un cuarto periodo.

Si fue un acto de violencia deliberada sería extremadamente raro en Bielorrusia, una ex república soviética fuertemente controlada que comparte fronteras con los miembros de la Unión Europea Polonia, Letonia y Lituania, además de con Rusia y Ucrania.

Las víctimas de la explosión fueron transportadas fuera de la estación. Paramédicos atendieron a los heridos en el lugar y luego los trasladaron a un hospital.

Un corresponsal de Reuters vio al menos a una persona muerta tirada en el piso, cubierta por una tela. Un periodista de la agencia Interfax dijo que vio dos cadáveres.

Un hombre de 52 años que se identificó como Igor dijo que un tren estaba llegando a la estación cuando la explosión sacudió la plataforma.

"Las puertas (del tren) se abrieron y luego hubo una explosión", dijo. "Vi gente tirada en el piso sin moverse. Había mucha sangre".

Otros testigos citados por medios locales hablaron de un fogonazo, una explosión y escombros cayendo del techo de la estación de metro.