Roma. Los extranjeros que llegaban el lunes a Italia procedentes de Libia hablaban de disparos durante toda la noche, de sombríos agentes de seguridad en las calles de Trípoli y de cientos de personas reunidas en el aeropuerto intentando escapar de la creciente violencia.

"La gente está peleando entre sí en las calles, es una guerra civil", dijo Zoran Siljak, un serbio que trabaja en una fábrica de pintura que acababa de aterrizar en el aeropuerto Fiumicino de Roma desde Trípoli.

"Hay agentes de seguridad armados y vestidos de paisano en las esquinas, la gente hace cola en las gasolineras, oímos ametralladoras disparando toda la noche y todo el mundo decía que esta noche iba a ser peor", afirmó.

Siljak añadió que al llegar al aeropuerto de Trípoli había encontrado a unas mil personas, en su mayoría extranjeros, intentando marcharse.

"Todo estaba tranquilo hasta el domingo, entonces todo cambió en 24 horas. No es seguro en absoluto", señaló.

El régimen del líder libio Muammar Gaddafi se ha visto sacudido después de cuatro décadas de gobierno por varios días de protestas violentas, que el lunes llegaron a la capital, donde decenas de personas murieron a manos de las fuerzas de seguridad.

"El aeropuerto estaba lleno de gente intentando marcharse, la tensión estaba muy alta, la gente está muy preocupada", comentó Renato Pennino, un empleado italiano en un yacimiento arqueológico en Libia.

"Deberíamos habernos ido ayer. Anoche empezó a parecer que ya podría ser demasiado tarde, creo que sentimos que habíamos alcanzado el límite", apuntó.

Los aeropuertos militares italianos están en máxima alerta en relación con la situación en Libia, según fuentes del ministerio de Defensa, después de que dos cazas libios y dos helicópteros civiles aterrizaran el lunes de forma inesperada en Malta. La razón de la alerta no estaba clara.

Unos 1.500 italianos viven en la ex colonia italiana, según la agencia de noticias ANSA.