Más de 20 extranjeros permanecían capturados o desaparecidos este sábado dentro de una planta de gas, casi dos días después de que el Ejército argelino lanzó una ofensiva para liberarlos en la que murieron muchos rehenes.

El enfrentamiento entre el Ejército argelino y hombres armados relacionados con Al Qaeda -una de las mayores crisis internacionales de rehenes en décadas- inició su cuarto día, impulsando a los milicianos del Sahara a lo más alto de la agenda internacional.

El número y el destino de las víctimas aún debe ser confirmado, mientras el Gobierno argelino mantiene a funcionarios de países occidentales lejos del lugar donde sus compatriotas estaban en peligro.

Reportes estiman que la cantidad de rehenes muertos es entre 12 a 30, posiblemente con decenas de extranjeros que aún no aparecen, entre ellos noruegos, japoneses, británicos, estadounidenses y otros.

La portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Victoria Nuland, confirmó este viernes la muerte de un estadounidense, Frederick Buttaccio, en la crisis de rehenes, pero no entregó más detalles.

Dos ciudadanos japoneses, dos británicos y uno francés estaban entre los siete extranjeros cuya muerte se confirmó tras la ofensiva del Ejército, dijo una fuente de las fuerzas de seguridad de Argelia a Reuters. Un ciudadano británico murió cuando los hombres armados tomaron los rehenes este miércoles.

Un funcionario estadounidense dijo este viernes que un vuelo Medevac que transportaba a heridos de varias nacionalidades había salido de Argelia.

Al anochecer de este viernes, el Ejército argelino tenía bajo control la mayor parte de las barracas residenciales en la plata de procesamiento de gas en In Amenas, mientras que hombres armados permanecían refugiados en la propia planta industrial con una canta no revelada de rehenes.

Decenas de trabajadores occidentales y cientos de argelinos estaban dentro del recinto fuertemente fortificado cuando fue capturado antes del amanecer de este miércoles por parte de combatientes islamistas que dijeron que querían detener una operación militar francesa en la vecina Mali.

Cientos escaparon este jueves cuando el Ejército lanzó una operación, pero muchos rehenes murieron en el ataque. Las fuerzas argelinas destruyeron cuatro camiones en los que había rehenes, según la familia de un ingeniero norirlandés que escapó de un quinto camión y sobrevivió.

Líderes de Reino Unido, Japón y otros países han expresado su frustración porque el asalto fue ordenado sin realizar consultas y los funcionarios se han quejado por la falta de información. Muchos países también retuvieron detalles sobre sus ciudadanos desaparecidos para evitar entregar información que podría ayudar a los captores.

Una fuente de las fuerzas de seguridad de Argelia dijo que 30 rehenes, incluidos al menos siete occidentales, habían muerto durante el ataque del jueves, junto con al menos 18 de los secuestradores. Ocho de los rehenes muertos eran argelinos, mientras que las nacionalidades del resto no estaban claras, sostuvo.

La agencia de noticias estatal de Argelia APS estimó la cifra total de rehenes muertos en 12, incluidos extranjeros y argelinos.

La base albergaba a trabajadores extranjeros de la petrolera británica BP, la noruega Statoil e ingenieros japoneses de la compañía JGC Corp y otros.

Noruega dice que aún hay ocho de sus ciudadanos desaparecidos. JGC dijo que diez de sus empleados estaban desaparecidos. Reino Unido y Estados Unidos han dicho que algunos de sus ciudadanos no han sido encontrados, pero no han dicho cuantos.

La fuente de las fuerzas de seguridad argelinas dijo que 100 extranjeros habían sido liberados, pero que 32 aún no han sido hallados.

"Debemos estar preparados para malas noticias este fin de semana, pero aún tenemos esperanzas", dijo el primer ministro noruego Jens Stoltenberg.

Las capitales internacional entraron en modo de crisis debido al ataque y es un serio agravamiento de la agitación en el noroeste de Africa. Las fuerzas francesas han estado en Mali desde la semana pasada luchando contra islamistas que tomaron el control de Tombuctú y otros pueblos.

"Aún estamos lidiando con una situación inestable y peligrosa donde una parte de la amenaza terrorista ha sido eliminada en una parte del lugar, pero aún permanece una amenaza en otra parte", dijo el primer ministro británico, David Cameron, al Parlamento.

"(El Ejército) aún intenta lograr un 'resultado pacífico' antes de neutralizar al grupo terrorista que está refugiado (en la instalación) y liberar a un grupo de rehenes que aún está detenido", dijo este viernes la agencia estatal de noticias de Argelia, citando a una fuente de seguridad.