Manila. Una tormenta que se acerca a Filipinas se convirtió este domingo en un súper tifón con vientos de más de 250 kilómetros por hora (kph), y se iniciaron evacuaciones en 20 provincias bajo alerta antes de que el fenómeno toque tierra el lunes.

El tifón Megi sería sentido este domingo en el norte de Luzon, un área de cultivo de arroz y maíz en la isla principal de Filipinas, y el gobierno aconsejó a las cerca de siete millones de personas que se encuentran directamente en su curso pronosticado que almacenen alimentos y medicinas.

Meteorólogos locales dijeron que las olas en la costa oriental superarían los 14 metros, y aconsejaron no viajar a la región debido a que Megi podría producir inundaciones súbitas, aluviones y marejadas.

Manila no se vería afectada por el paso del tifón.

Tropical Storm Risk dijo que Megi paso a ser un súper tifón de categoría 5, con vientos de más de 250 kph, y que mantendría esa fuerza al avanzar por el norte de Luzon.

El gobernador de Cagayán Norte, Alvaro Antonio, dijo que el tifón podría causar graves daños a la cosecha de arroz. El valle de Cagayán produce cerca de un tercio del arroz del país.

Megi, la décima tormenta tropical que azota al país este año y la de mayor intensidad, se ubicaba a 490 kilómetros al este del norte de Luzon y avanzaba a 22 kph hacia la provincia de Cagayán, dijo el domingo el meteorólogo gubernamental Aldczar Aurelio.