Pretoria. La estrella sudafricana del atletismo olímpico y paraolímpico Oscar Pistorius se puso las prótesis en las piernas, caminó siete metros hasta el baño de su lujosa casa en Pretoria y después abrió fuego a sangre fría contra su novia, que estaba detrás de una puerta, dijo este martes un fiscal en un tribunal.

Reeva Steenkamp, licenciada en derecho y modelo, murió tras ser alcanzada por tres de los disparos, dijo el fiscal Gerrie Nel.

Pistorius lloraba inconsolablemente en el tribunal a medida que Net iba dando detalles de un tiroteo que ha conmocionado Sudáfrica y a millones de personas que en todo el mundo siguieron la gloria en las pistas del doble amputado.

Decenas de personas se reunieron en la localidad costera de Port Elizabeth para el funeral de la joven, que mezcló dolor e ira por la pérdida de "un ángel".

Ante el tribunal de Pretoria, el abogado de la defensa, Barry Roux, cuestionó el cargo de asesinato, afirmando que los hechos que rodearon el tiroteo en las primeras horas del jueves no estaban claros.

"Todo lo que sabemos es que se encerró tras la puerta del baño y que le dispararon", dijo ante una sala abarrotada.

Sin embargo, Nel dibujó un panorama de asesinato premeditado, un delito que conlleva sentencia a cadena perpetua en Sudáfrica.

"Si tomo un arma, camino una distancia y mato a una persona, eso es premeditado", dijo. "La puerta está cerrada. No hay duda, camino siete metros y la mato", añadió.

"El motivo es 'Quiero matar'. Ese es", añadió. "Era una pequeña habitación de 1,4 metros por 1,4. No podía ir a ninguna parte. Debe haber sido horrible", indicó.

El arresto de Pistorius, de 26 años, sorprendió a los millones de personas que habían visto como el año pasado compitió en los Juegos Paralímpicos y Olímpicos, llegando en estos últimos a la semifinal de los 400 metros corriendo con prótesis de fibra de carbono.

Las principales informaciones sugirieron que podía haber confundido a Steenkamp con un intruso, una posibilidad en un país repleto de robos y que fue la que Pistorius le contó a su hermana inmediatamente después de los disparos, dijo Nel.

La fiscalía rebatió esta teoría al afirmar que la bolsa de Steenkamp se encontraba en la habitación del piso superior de la vivienda, situada en el norte de Pretoria.

El caso llamó la atención sobre la violencia endémica contra las mujeres en Sudáfrica tras la violación en grupo, mutilación y asesinato de una joven de 17 años en Ciudad del Cabo este mes.

Miembros de la Liga de Mujeres del Congreso Nacional Africano protestaron a las puertas del edificio, con pancartas que decían "Sin fianza para Pistorius" y "Que se pudra en la cárcel".

En la ceremonia de incineración de Steenkamp en Port Elizabeth, el pesar se mezclaba con la cólera.

"Era un ángel. Era tan dulce, tan inocente. Una persona tan encantadora. Es triste que esto le haya pasado a alguien tan bueno", dijo Gavin Venter, un ex jockey que trabajó para el padre de Steenkamp.

"Estoy asqueado con lo que hizo. Debe ser tratado con dureza (...) Sin duda, es un peligro para el público. Debe permanecer en la cárcel", agregó.

Tras una ceremonia privada en una capilla en lo alto de una colina, el hermano de Steenkamp, Adam, y su tío Mike, conteniendo las lágrimas, hablaron brevemente a la prensa.

"Deja un vacío en todas las personas que la conocieron que nunca se llenará", dijo Adam Steenkamp. "Vamos a quedarnos con todo lo positivo que recordamos y sabemos de ella. La echaremos de menos", agregó.