Viena. Un foro nuclear de 72 naciones respaldó este jueves una campaña de Naciones Unidas para reforzar la seguridad nuclear y prometió abordar la desconfianza de la opinión pública en esa tecnología tras la crisis en Japón.

Las dificultades que tiene Japón para estabilizar la planta nuclear de Fukushima, gravemente dañada por un terremoto y un tsunami el 11 de marzo, ha llevado a reevaluar la energía atómica en todo el mundo. Algunos países congelaron planes valorados en miles de millones de dólares.

"Estamos comprometidos en planear y actuar en base a las lecciones del accidente de Fukushima", dijeron los reguladores nucleares en un comunicado al final de una conferencia de dos semanas en Viena.

A las puertas de la reunión, el grupo ecologista Greenpeace levantó un modelo a escala de una planta nuclear humeante. Una veintena de manifestantes vestidos con monos amarillos llevaban pancartas antinucleares y entregaron panfletos.

"La seguridad nuclear es el auténtico salvavidas del desarrollo de la energía nuclear," dijo el presidente de la reunión, el chino Li Ganjie.

"La seguridad nuclear no conoce límites, es un tema global. De hecho el público está ansioso en relación a la energía nuclear y a los asuntos nucleares", añadió.

Aunque estaba programada antes del terremoto del 11 de marzo, la cumbre de Viena para revisar la Convención sobre Seguridad Nuclear (CNS, por su sigla en inglés) de 1996 ha estado dominada por la emergencia en Japón.

Diseño de plantas. Fue la primera reunión internacional para discutir sobre seguridad nuclear desde la crisis. El foro dijo que apoyaba los planes de realizar una conferencia ministerial en junio centrada en Fukushima. El encuentro será organizado por la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA, por su sigla en inglés).

El jefe de la IAEA, Yukiya Amano, quiere que la reunión ayude a reforzar la seguridad nuclear y saque lecciones de Fukushima, el desastre atómico más grave desde Chernóbil en 1986.

La CNS dijo que celebraría un encuentro especial sobre Japón en agosto de 2012 y establecería pasos más concretos para mejorar la seguridad.

Li dijo que el tópico más debatido entre los delegados en las últimas dos semanas había sido el diseño de las centrales nucleares.

"Creemos que es necesario reforzar más la capacidad de resistir eventos externos en términos de diseño y construcción de plantas nucleares y también reforzar los estándares de seguridad", dijo en rueda de prensa.

Otro asunto que preocupa a los reguladores es la comunicación. Japón ha sido presionado, incluso por el jefe japonés de la IAEA, para proporcionar más información sobre la planta.

Tokio ha dicho que tuvo problemas para recopilar datos y prometió hacer más.

"La transparencia es una de las principales prioridades de Japón para abordar el accidente de Fukushima Daiichi", dijo el representante de Tokio, Ichiro Ogasawara.

Los acontecimientos en Japón han generado un debate sobre la capacidad de la IAEA para gestionar crisis. La agencia de la ONU carece de poder para aplicar los patrones de seguridad que recomienda, que, según algunos, deben ser cambiados para ayudar a prevenir futuros desastres.