París. Cientos de miles de manifestantes se apostaron a las calles este sábado en ciudades de toda Francia, en protestas que buscan suspender los planes del presidente Nicolas Sarkozy de elevar la edad de jubilación.

Los líderes sindicales esperan una convocatoria lo suficientemente grande como para llevar al gobierno a reconsiderar el plan, mientras las huelgas de ferrocarriles y refinerías seguían afectando el transporte en el país.

La sureña ciudad de Toulouse tuvo jornada de marchas, junto a otras ciudades, con banderas sindicales rojas. Está previsto que las mayores aglomeraciones se den posteriormente en París.

Cinco días consecutivos de huelgas contra la impopular reforma han reducido el servicio de trenes e impedido la salida de vuelos. Las paralizaciones en las refinerías de petróleo han afligido al 2% de las estaciones de gasolina de Francia.

La ministra de Economía francesa, Christine Lagarde, llamó a la población a no dejarse llevar por el pánico y aseguró que el país tenía grandes reservas por el momento.

"Tenemos reservas", dijo a la radio nacional RTL, agregando que sólo 230 de las 13.000 estaciones de gasolina del país habían reportado problemas de suministro. "La gente no debe entrar en pánico", señaló.

Sarkozy está decidido a seguir adelante con la ley, diciendo que es la única manera de reducir el creciente déficit de 32.000 millones de euros anuales del sistema de pensiones, que alcanzará los 50.000 millones en el 2020.

Lagarde afirmó a RTL que elevar gradualmente la edad mínima y total de jubilación en dos años sería menos perjudicial que subir las contribuciones de pensiones o recortar los beneficios de jubilación a los 15 millones de personas que ahora los reciben en Francia.

Servicios afectados. El gobierno y los sindicatos estarán atentos a la participación en busca de indicios de la fuerza de la protesta. Los sindicatos dicen que las manifestaciones del martes atrajeron a 3,5 millones de personas a las calles, mientras que el Ministerio del Interior estimó la cifra en 1,23 millones.

Los servicios ferroviarios seguían reducidos este sábado, pero los vuelos del aeropuerto Orly en París volvieron a la normalidad tras la interrupción del viernes causada por una huelga de trabajadores.

En otra señal de la creciente fuerza de la oposición al aumento de la edad de retiro de 60 a 62 años, los conductores de camiones -los pesos pesados de las protestas en Francia debido a su capacidad para cerrar los caminos- también podrían unirse a las acciones del sábado.

Francia tiene una larga tradición de revertir las propuestas impopulares del Gobierno a través de las protestas callejeras, aunque sondeos sugieren que el país se está dando cuenta de el aumento de la edad de jubilación, como han hecho otros países europeos, es inevitable.