Trípoli. Diez rebeldes libios murieron y 172 resultaron heridos en un ataque este sábado contra el puerto petrolero oriental de Brega, mientras que los insurgentes hicieron retroceder a las fuerzas leales a Muammar Gaddafi, en el oeste.

En el último de una serie de discursos, aparentemente preparados para mostrar que cuenta con el apoyo de las áreas que controla, Gaddafi ha descrito a los rebeldes como traidores sin valor y rechazó las sugerencias de que estaba a punto de abandonar el país.

"Ellos dijeron que Gaddafi se irá a Honolulu", dijo en un discurso televisado. "Esto es divertido: ¿Dejar las tumbas de mis antepasados y de mi pueblo? ¿Hablan en serio?"

Su desafío se produjo un día después de que las potencias occidentales y árabes, encabezados por los Estados Unidos, dijeron que el liderazgo rebelde era el legítimo gobierno de Libia. Han circulado informes de que Gaddafi está buscando una salida negociada de la crisis.

Los recursos petroleros de Brega la convierten en un premio para los rebeldes, que han estado tratando de desalojar a las tropas de Gaddafi de cara a los bombardeos de cohetes, según la televisión Al Yazira.

La mayoría de los combatientes de la oposición están a unos 20 kilómetros fuera de Brega, detenidos por los cohetes Grad disparados por las fuerzas del gobierno, informó la red. Los rebeldes habían capturado sin embargo a cuatro soldados del gobierno.

En las Montañas Occidentales, donde los insurgentes están tratando de avanzar hacia Trípoli, estallaron intensos combates este sábado.

Desde la aldea de Bir Ayad, 15 kilómetros al sur de Bir Ghanam, era posible escuchar tiroteos y fuego de artillería. Los rebeldes en Bir Ghanam controlan el terreno elevado en las afueras del pueblo, su posición más cercana a la capital, Trípoli, a unos 80 kilómetros de distancia.

Ahmed, un combatiente rebelde en Bir Ayad, dijo que una caravana de cerca de 15 vehículos de las fuerzas de Gaddafi intentó acercarse a Bir Ghanam, pero los rebeldes dispararon contra ella y el convoy se retiró luego de cerca de una hora de enfrentamiento.

Ataques repelidos. Los rebeldes en las Montañas Occidentales han logrado avances permanentes en las últimas semanas, luego de repeler ataques de las fuerzas de Gaddafi. Su objetivo es el pueblo de Garyan, que controla la carretera al sur de Trípoli.

Pero los rebeldes se han visto obstaculizados por divisiones, indisciplina y problemas de abastecimiento.

En Misrata, el principal bastión rebelde del oeste, murieron seis combatientes y cuatro fueron heridos en las últimas 24 horas, según personal de hospitales.

Desde Trípoli, lejos del campo de batalla, Gaddafi ha realizado una serie de discursos en audio para coincidir con la televisión estatal libia que transmite imágenes de marchas de miles de personas a favor del gobernante en la capital y en otras ciudades.

Mientras seguidores se reunían el sábado en las calles de la ciudad de Zawiyah, cerca de la capital, Gaddafi dijo que los rebeldes eran "apóstatas" que se habían "convertido en cristianos."

Al pedir a los rebeldes que depongan las armas, dijo: "El Islam está siendo humillado por la cruz (...) Están quemando mezquitas con bombas", añadió.

"Hemos dado mártires, sí (...) Es imposible transigir o dar la más mínima concesión", agregó.

Las multitudes se mostraron disparando al aire al final del discurso.

Los líderes rebeldes lograron el viernes el reconocimiento como el gobierno legítimo de Libia de parte de Estados Unidos y otras potencias mundiales, en un gran impulso para su campaña por derrocar a Gaddafi.