Bruselas. Intensas nevadas dejaron varadas el viernes a miles de personas en Europa, después que el principal aeropuerto de Bruselas suspendiera sus vuelos de llegada y las fuertes heladas en Suecia obstruyeran el tráfico.

El frío clima durante la temporada navideña ha dificultado los viajes y negocios en toda Europa, y se prevé que el frío prolongado afectará el crecimiento económico de Alemania, la primera economía de Europa.

Un portavoz del aeropuerto de Bruselas dijo que habían preparado camas para los viajeros que se quedaran varados esta noche, luego de que el terminal volviera a recibir aviones a partir de las 16.00 hora local (15:00 GMT), tras un día de demoras y cancelaciones.

"El asunto es que muchas personas se quedarán en el aeropuerto", dijo Jan Van der Cruysse. "Desde las 4.00 p.m. de hoy, el aeropuerto está abierto a una cantidad limitada de aterrizajes. Los vuelos de salida continúan pero a un ritmo menor", sostuvo.

El portavoz indicó que se organizaron cientos de camas con el Ejército belga y la Cruz Roja para que las personas no duerman en el piso. "Será una noche difícil", declaró.

En Suecia, una enorme nevada en el sur del país causó importantes problemas de tráfico en carreteras y vías férreas por segundo día consecutivo.

La Administración Sueca del Transporte pronosticó condiciones desfavorables el Día de Navidad, y probablemente muchos trenes serán cancelados.
Unas 2.000 personas se vieron forzadas a pasar la noche del jueves en los dos principales aeropuertos de París, ya que la nieve en el norte y este del país seguía interrumpiendo el transporte.

El Gobierno francés espera que cientos de personas pasen la Nochebuena en Roissy, donde se alineaban camas y mantas en las terminales, en parte por la falta de líquido anticongelante en el aeródromo.

En Holanda, el aeropuerto Schiphol de Amsterdam operaba con normalidad pero el de Eindhoven fue cerrado brevemente. El aeropuerto de Bruselas se quedó temporalmente sin anticongelante a causa de la prolongada ola de frío.

Más advertencias. Las interrupciones del viernes se producen después del caos registrado a principios de la semana, cuando decenas de miles de personas se quedaron varadas en toda Europa por retrasos y cancelaciones de vuelos, y los trenes de alta velocidad se llenaron debido a las restricciones a viajar por carretera.

Las autoridades de toda Europa advirtieron de más problemas en los próximos días.

En Italia, los vuelos y los servicios ferroviarios funcionaban con normalidad el viernes, pero las intensas lluvias en el norte causaron problemas en algunas ciudades como Venecia, donde vendedores y turistas se vieron sorprendidos por el agua hasta la rodilla en la plaza de San Marcos.

Los principales aeropuertos británicos sufrían cancelaciones y retrasos pero Heathrow en Londres, el más ocupado del mundo, dijo que sus dos pistas estaban abiertas.