Bogotá. Las Fuerzas Armadas de Colombia confiscaron este lunes 12 toneladas de cocaína valoradas en unos US$360 millones que iban a ser exportadas a México por vía marítima, en el mayor decomiso de droga en los últimos tres años, informó el lunes un oficial de alto rango.

La droga se encontró oculta en contenedores cargados con pasta de caña de azúcar en la terminal de carga de Cartagena, el principal balneario turístico de Colombia sobre el Mar Caribe, después de que perros expertos en la detección de cocaína la olfatearon.

"Estimamos que son 12 toneladas de cocaína", dijo a periodistas el almirante Roberto García, jefe de operaciones navales de la Armada, quien no reportó capturas.

El cargamento, con destino a Veracruz, México, llegó procedente del departamento del Valle, en el suroeste del país, en donde tienen su centro de operaciones bandas criminales dedicadas al narcotráfico y algunos cárteles.

Las bandas y cárteles colombianos envían toneladas de cocaína mensualmente a América Central y México, donde gran parte de la droga es comprada por mexicanos que controlan el negocio.

Mayor cargamento confiscado desde fines del 2008. La Policía Antionarcóticos, que participó en la operación, dijo que se trata del mayor cargamento confiscado desde finales de octubre del 2008, cuando se incautaron 10,5 toneladas en el puerto de Barranquilla, sobre el Mar Caribe.

Estados Unidos es el principal aliado de Colombia en la lucha contra el narcotráfico y desde el 2000 ha entregado a Bogotá más de US$5.000 millones en equipo militar, entrenamiento y programas de asistencia social.

El área sembrada con hoja de coca en Colombia cayó un 16% interanual en el 2010 a 57.000 hectáreas, mientras que la producción de cocaína bajó un 19,5% a 279 toneladas por las lluvias, la erradicación de cultivos ilícitos y la lucha de las Fuerzas Armadas contra el narcotráfico.

Colombia es considerado el primer productor mundial de cocaína.

Por otra parte, la policía capturó a un mexicano en el aeropuerto internacional de Bogotá, quien pretendía ingresar a Colombia con US$2,8 millones en efectivo ocultos en maletas, al parecer producto de una transacción de narcotráfico, de acuerdo con las autoridades.