Brega, Libia.  Rebeldes libios repelieron una ofensiva aérea y terrestre de las fuerzas de Muammar Gaddafi en momentos en que el desafiante líder advirtió a las potencias extranjeras de "otro Vietnam" si intervienen en la revuelta popular de su país.

Rebeldes en su bastión oriental de Bengasi llamaron a que Naciones Unidas lleve a cabo ataques aéreos para detener las incursiones de mercenarios africanos que según dicen Gaddafi usa contra su propio pueblo.

Tropas del gobierno, apoyadas por fuerzas aéreas, lanzaron un ataque este miércoles y capturaron brevemente a Brega, una terminal exportadora de petróleo situada a 800 kilómetros al este de Trípoli.

Fuerzas de oposición volvieron a recapturar la ciudad que ha estado bajo su control por cerca de una semana, dijeron oficiales rebeldes. Ellos dijeron que están listos para avanzar al oeste en dirección a la capital si Gaddafi se niega a renunciar.

Amenazas. Disfrutando de la adulación de sus seguidores en Trípoli, Gaddafi, que ha liderado a Libia por 41 años, lanzó una diatriba contra los "gángsteres armados" que según dijo están detrás de la agitación, y que serían parte de una conspiración para colonizar a Libia y recapturar su petróleo.

Los analistas advirtieron en contra de sacar conclusiones firmes sobre eventos que se desarrollan rápidamente y en una situación de erráticas comunicaciones.

"Vamos a entrar en una sangrienta guerra y miles y miles de libios van a morir si Estados Unidos o la OTAN entran", dijo Gaddafi a seguidores en Trípoli en un encuentro televisado en vivo.

"Estamos listos para entregar armas a un millón, 2 millones ó 3 millones, y va a comenzar otro Vietnam", agregó.

Bombardeos adicionales se produjeron cerca de la terminal petrolera el miércoles. Las estimaciones de los muertos durante el día van de cinco a 14 personas.

Los precios del petróleo se mantenían cerca de máximos en dos años y medio debido al temor de que la agitación pueda extender se a otros países productores de la OPEP.

Gaddafi dijo en Trípoli: "Colocamos los dedos en los ojos de aquellos que dudan de que Libia está gobernada por alguien que no sea su pueblo", declaró, refiriéndose a su sistema de "democracia directa" lanzado en 1977.

Un vecino de Trípoli y opositor a Gaddafi, que no quiso ser identificado, dijo a Reuters más tarde: "Gaddafi va a resistir por un tiempo. No va a ser fácil para una multitud desarmada enfrentar a unas fuerzas armadas que están ansiosas por disparar contra su propio pueblo".

Operación militar más significativa. El ataque en Brega pareció ser la operación militar más significativa por parte de Gaddafi desde que hace dos semanas comenzara una insurrección que desató una confrontación que Washington cree que podría desembocar en una larga guerra civil a menos que el veterano mandatario dimita.

Testigos dijeron que la incursión estuvo respaldada por armas pesadas y ataques aéreos.

Una de las fuentes señaló que las fuerzas leales al presidente estaban a 2 ó 3 kilómetros del centro de la ciudad y que de 300 a 350 rebeldes estaban acorralados en un aeropuerto usado por la industria del petróleo en las afueras de la ciudad.

Hisham Mohammed, un mecánico de 33 años partidario de los rebeldes, se mostró desafiante: "Voy a Brega a ayudar a nuestros hermanos allí. Me dí un baño, oré y estoy listo para ir con Dios", agregó.

Los analistas advirtieron en contra de sacar conclusiones firmes sobre eventos que se desarrollan rápidamente y en una situación de erráticas comunicaciones.

"Debemos tener en cuenta que tanto el Gobierno como los rebeldes están intentando dar una imagen de fuerza", dijo Shashank Joshi, analista del United Services Institute de Gran Bretaña.