Beirut. Las fuerzas del gobierno sirio han llevado a cabo violaciones y otros delitos sexuales contra hombres, mujeres y niños durante la represión en Siria, dijo el viernes el grupo activista Human Rights Watch.

El grupo con sede en Estados Unidos dijo que había registrado 20 incidentes a través de entrevistas dentro y fuera de Siria con ocho víctimas, entre ellas cuatro mujeres, y al menos otras 25 personas más conocían casos de abusos sexuales, incluidos contra trabajadores médicos, ex detenidos, desertores del Ejército y activistas de derechos humanos.

"La violencia sexual durante las detenciones es una de las armas más horribles en el arsenal de tortura del Ejército sirio y las fuerzas de seguridad sirias la emplean regularmente para humillar y degradar a los detenidos con total impunidad", dijo Sarah Leah Whitson, directora de HRW para Oriente Medio.

"Las agresiones no se limitan a centros de detención, y las fuerzas gubernamentales y la milicia progubernamental 'shabiha' han llevado a cabo agresiones sexuales contra mujeres y niñas durante sus acciones en casas y barrios residenciales", indicó.

Los casos se produjeron en todo el país, pero en su mayoría en la provincia de Homs, epicentro de la revuelta.

HRW citó a un hombre que dijo que había estado detenido en el centro de la Seguridad Política en Latakia, en una celda con más de 70 personas. Afirmó que los jóvenes eran tratados peor que los adultos, que eran devueltos a la celda después de ser violados y que les habían arrancado las uñas de las manos.

"Un chico entró en la celda sangrando por detrás. No podía caminar. Era algo que sólo hacían a los muchachos. Lloramos por ellos", declaró.

HRW informó que muchas de las agresiones ocurrieron en circunstancias en las que los oficiales al mando sabían o deberían saber que se daban estos incidentes, como descargas eléctricas en los genitales.

Una mujer del barrio Karm al Zeitun de la ciudad de Homs, que fue arrasada por las tropas del presidente Bashar al-Assad, contó en una entrevista cara a cara que había escuchado cómo las fuerzas de seguridad y las milicias de la "shabiha" violaban a sus vecinas mientras ella se ocultaba en su casa en marzo pasado.

"Pude oír cómo una niña luchaba contra uno de ellos. Él la empujó y le pegó un tiro en la cabeza", dijo HRW, citando las palabras de la mujer, que relató que tres niñas, la menor de 12 años, fueron violadas después. Una vez que los hombres se marcharon, la mujer fue a la casa de al lado.

"La escena del interior era irreal. La niña de 12 años estaba en el suelo, sangrando hasta las rodillas. Más de una persona había violado a una niña de 12 años. Tenía un desgarro del tamaño de un dedo índice. Nunca volveré allí. Me viene una y otra vez. Lo veo en mis sueños y lloro", aseveró.

Algunos entrevistados dijeron a HRW que las víctimas no querían que sus familias lo supieran por miedo o vergüenza. En un caso, la organización dijo que una mujer víctima de una violación quería ser entrevistada pero su marido se lo impidió.

"Incluso cuando pudieran querer buscar ayuda, los sobrevivientes de una agresión sexual tienen acceso limitado a tratamiento médico o psicológicos, y otros servicios", dijo HRW.

"Es crucial que los sobrevivientes de una agresión sexual tengan acceso a servicios médicos de emergencia, a ayuda legal, a apoyo social (...) para impedir embarazos, sida y otras infecciones de transmisión sexual y para recopilar pruebas que lleven a que se juzgue a quienes perpetraron los abusos", señaló.