Aleppo. El Ejército de Siria usaba este sábado helicópteros de combate y artillería pesada contra las posiciones rebeldes en Aleppo, dijo un testigo de Reuters, mientras los militares intentan sobrepasar la línea de fuego insurgente para controlar un distrito estratégico de una de las mayores ciudades del país.

Previamente en el día, las fuerzas sirias se enfrentaron con los rebeldes en los alrededores de una estación de radio y televisión de Aleppo, afirmaron activistas, y un jefe insurgente local dijo que sus combatientes se estaban preparando para una "gran ofensiva" de las fuerzas del gobierno en la ciudad.

Tropas sirias con vehículos militares irrumpieron este viernes en el último bastión opositor en Damasco, en un intento por aplastar una campaña rebelde con coincidió con un ataque con bomba en el que murieron cuatro funcionarios de seguridad de alto rango del presidente Bashar al-Assad.

El conflicto continuaba este sábado y aviones de combate bombardearon la capital para destruir a los remanentes de la resistencia, declaró un residente.

La guerra civil en Siria se ha intensificado en las últimas semanas, después de que los enfrentamientos sacudieran a Aleppo y Damasco por primera vez desde el inicio de la revuelta hace 17 meses contra el dominio de la familia Assad.

Las dos ciudades son clave para ambos bandos en una lucha cada vez más brutal que ha eludido todos los intentos por encontrar una solución diplomática y podría expandirse a otros puntos volátiles de la región.

Este viernes, los Estados miembro de Naciones Unidas votaron abrumadoramente a favor de condenar al Gobierno sirio en una sesión especial de la Asamblea General, que según diplomáticos de Occidente destacó el aislamiento de los aliados de Assad, Rusia y China.

Potencias árabes y occidentales quieren que Assad deje el poder, pero Rusia y China han usado su autoridad de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU para bloquear cualquier resolución que busque sacarlo del Gobierno.

Moscú y Pekín sostienen que la interferencia extranjera está prolongando el derramamiento de sangre.

En el asediado distrito de Salaheddine en Aleppo, rebeldes del Ejército de Siria Libre se escondían este sábado en callejones para eludir las balas y el fuego de tanques lanzados por las tropas de Assad contra un edificio del sector.

"Hay un helicóptero y estamos escuchando dos explosiones por minuto", sostuvo un reportero de Reuters.

Un activista sirio dijo a Reuters que los rebeldes buscaron previamente expandir su control desde el distrito de Salaheddine, donde han ocurrido los combates más feroces, hacia el norte cerca de la zona donde se encuentra la estación de radio y televisión.

En otra señal de los riesgos de propagación del conflicto, la agencia de noticias IRNA reportó el sábado que 48 peregrinos iraníes fueron secuestrados durante un viaje a Damasco.

Una fuente de la embajada iraní en la capital siria dijo que los fieles musulmanes fueron capturados por "grupos armados", según el reporte.