Beirut. Fuerzas sirias mataron al menos a 70 manifestantes, dijeron activistas, en una de las jornadas más sangrientas desde el inicio de una revuelta de 11 semanas contra el régimen del presidente Bashar al-Assad.

Decenas de miles de manifestantes salieron a las calles este viernes, desafiando la determinación de las fuerzas de seguridad para sofocar el levantamiento, y algunos activistas señalaron que la cifra de muertos podría llegar a los 100.

Rami Abdulrahman, jefe del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, dijo que al menos 60 personas murieron en Hama, donde el padre de Assad, Hafez, aplastó una revuelta 29 años atrás, matando hasta 30.000 personas y arrasando partes de la ciudad.

Un activista político en Hama dijo que decenas de miles de personas asistían este sábado a funerales de los manifestantes muertos, agregando que se planeaban más protestas en el día.

"El malestar es muy elevado en la ciudad, la gente nunca se callará o asustará. Toda la ciudad está cerrada hoy y la gente está llamando a una huelga de tres días", dijo a Reuters por teléfono el activista, quien se identificó como Omar.

"Esperamos protestas tras los rezos de la tarde", agregó.

Residentes y activistas dijeron que fuerzas de seguridad y francotiradores dispararon a los manifestantes que repletaron Hama este viernes.

Además de las víctimas en esa ciudad, el grupo sirio de derechos humanos Sawasiah dijo que una persona murió en Damasco y otras dos en la provincia noroeste de Idlib.

Otras siete personas murieron en la ciudad de Rastan en el centro de Siria, que ha estado bajo ataques militares y es asediada por tanques desde el domingo pasado.

Desafíos a toques de queda. Grupos de derechos humanos dicen que las fuerzas de seguridad han causado la muerte de más de 1.000 civiles hasta ahora, provocando la condena internacional contra el manejo despiadado de Assad respecto a los manifestantes.

Assad aplica la fuerza bruta y las concesiones políticas, a menudo de forma simultánea, para sofocar las protestas. Por el momento la práctica no ha logrado detener la revuelta contra los 41 años de régimen de la familia Assad, miembros de la secta minoritaria Alauita en un país de mayoría sunita.

En Derá, donde se inició la revuelta, cientos desafiaron un toque de queda el viernes, gritando "no habrá diálogo con asesinos", señalaron a Reuters dos habitantes de la ciudad.

Las fuerzas sirias también abrieron fuego contra manifestaciones en la ciudad oriental de Deir al-Zor y en el distrito Barzeh de Damasco.

Activistas y residentes dijeron que miles de personas marcharon en la provincia de Idlib, la ciudad de Homs y las ciudades de Madaya y Zabadani en el oeste.