Tanques sirios sitiaron este domingo una población cercana a la frontera con Irak después de que decenas de miles de personas, alentadas por deserciones entre las fuerzas de seguridad, salieran a protestar contra el mandato del presidente Bashar al-Assad, dijeron residentes.

Assad, perteneciente a la minoría alauita, ha enviado tropas a ciudades de todo el país para tratar de poner fin a una revuelta de cuatro meses contra su gobierno. Pero los activistas dicen que el descontento está aumentando entre los soldados rasos del Ejército, en su mayoría sunitas.

Los asesinatos, la mayoría llevados a cabo por unidades leales a Assad, están causando deserciones limitadas en el seno del Ejército, que está controlado por alauitas y obedecen al temido hermano del mandatario, Maher, dicen activistas.

La fracturada oposición siria también está adoptando pasos para unirse y formó un Consejo de Salvación Nacional de 25 miembros compuesto por islamistas, liberales e independientes en una reunión en Estambul este sábado donde acordaron trabajar hacia una visión democrática.

Más de 1.400 civiles han muerto desde que comenzaron las protestas en marzo, según organizaciones derechos humanos.

Unos 1.000 soldados y fuerzas de seguridad respaldados por tanques y helicópteros rodearon Albu Kamal durante la noche, un cruce fronterizo con Irak, un día después de que agentes de inteligencia militar mataran a cinco manifestantes, entre ellos un niño de 14 años, según residentes.

La muertes provocaron que miles de personas salieran a las calles, superando a los soldados y policía secreta. Residentes dicen que unos 100 integrantes de la Fuerza Aérea de Inteligencia y los ocupantes de al menos 100 vehículos armados se sumaron a los manifestantes.

"Los manifestantes devolvieron varios vehículos para el transporte de personal como signo de buena voluntad. El régimen sabe que se topará con una dura residencia si ataca Albu Kamal, y que las tribus iraquíes al otro lado de la frontera se apresurarán a ayudar a sus hermanos", dijo un activista en la región, que declinó ser identificado.