Roma. El ministro de Medioambiente de Italia advirtió sobre un posible desastre ecológico si se fugan las 2.300 toneladas de combustible cargadas en el crucero Costa Concordia, semi sumergido en el mar luego del accidente de este viernes.

Los tanques estaban llenos, ya que el barco había partido recientemente del puerto de Civitavecchia, al norte de Roma, para realizar un trayecto de una semana por el Mediterráneo.

Los equipos de rescate recuperaron seis cadáveres de la nave y las autoridades dicen que 16 de los 4.200 pasajeros y tripulantes permanecen desaparecidos.

El área donde se hundió el barco, en la costa de la isla de Giglio, es una reserva natural famosa por sus aguas cristalinas y su diversidad de especies marinas y corales. También es un sitio elegido para practicar buceo.

"El riesgo ambiental para la isla de Giglio es muy, muy alto", dijo el ministro de Medioambiente, Corrado Clini, a periodistas en Roma.

"El objetivo es evitar que el combustible se filtre del barco. Estamos trabajando para evitar esto. Es urgente y se está acabando el tiempo", agregó.

Clini luego indicó a los periodistas en Livorno, en la costa toscana, que el gabinete declarará el estado de emergencia con el fin de liberar fondos para ayudar a evitar un desastre ambiental.

El crucero, de 290 metros de largo, está recostado sobre una formación rocosa submarina debajo de 15 a 20 metros de agua, pero los responsables del rescate temen que pueda hundirse hacia la profundidad del mar.

"Ahora estamos en la fase de emergencia de intentar evitar la contaminación", dijo el presidente ejecutivo de la compañía Costa Cruises, Pier Luigi Foschi, quien adjudicó el desastre a un "error humano" del capitán.

El barco está cargado con combustible pesado, cuya densidad dificulta su bombeo a menos que sea calentado o diluido.

Clini informó que ya se estaba filtrando algo de líquido del crucero, pero que no estaba claro si era combustible.

¿Prohibirán los grandes barcos? Desde hace años, grupos ambientalistas han reclamado una prohibición para que los grandes barcos no se acerquen al archipiélago de la Toscana, formado por las islas de Giglio, Montecristo, Pianosa, Elba, Capraia y Gorgona.

"Estas monstruosas ciudades flotantes contaminan el paisaje con su sola presencia en los ríos, mares y ciudades donde paran con la basura que producen", declaró la presidenta nacional del grupo conservacionista Italia Nostra, Alessandra Motola Molfino.

"El desastre del Costa Concordia desafortunadamente demuestra que este tipo de turismo que explota y pisotea la belleza y el patrimonio cultural de Italia y no produce ningún crecimiento o bienestar no es sustentable", agregó.

Clini detalló que restringir la navegación de grandes barcos en las áreas ambientalmente sensibles responde al "sentido común" debido a que la belleza natural de Italia es un "recurso fundamental" para la industria del turismo.

Compañías de rescate ya están en el lugar para intentar extraer el combustible luego que la embarcación fue rodeada con barreras protectoras.

La firma de servicios marítimos holandesa SMIT fue contratada por el propietario del barco y la aseguradora para bombear el combustible y limpiarlo antes de que comience a filtrarse.

Foschi explicó que el plan es extraer el combustible, luego elevar el barco con una grúa y alejarlo de la costa. Si eso fracasa, dijo que no descarta que la nave tenga que ser cortada en pedazos.