Viena. La planta de energía nuclear afectada por un desastre en Japón aún emite radiación, pero no está claro cuál es el origen de la fuga, dijo este martes un funcionario de alto rango de la agencia atómica de Naciones Unidas.

La Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA por su sigla en inglés) también dijo que había seguido recibiendo datos de Japón que confirman "altos niveles de radioactividad" en alimentos, particularmente en espinaca, de ubicaciones al sur del afectado complejo nuclear Fukushima Daiichi.

La última actualización de la agencia con sede en Viena sobre la crisis nuclear de Japón destacó que la situación general sigue siendo seria, pese a algunos avances positivos en restaurar la energía para ayudar a estabilizar la planta.

"Continuamos viendo radiación que se origina en el sitio (...) y la cuestión es ¿cuál es el origen?", dijo James Lyons, funcionario de la IAEA, en una conferencia de prensa.

Lyons dijo que creía que no había "grandes agujeros o excesivas liberaciones" en ninguna de las primeras tres unidades del reactor de la planta, pero no se había confirmado que sus contenedores estuvieran totalmente intactos.

El martes, temperaturas en aumento alrededor del núcleo de uno de los seis reactores generaron nuevos temores y se necesitó más agua para enfriarlo, dijo el operador de la planta.

Pese a esperanzas de avances en la peor crisis nuclear en el mundo en un cuarto de siglo, el operador de la planta Tokyo Electric Power Co (Tepco) dijo que necesitaba más tiempo antes de poder decir que los reactores están estabilizados.

"Hay algunos avances en la planta de energía nuclear Fukushima Daiichi, pero la situación general sigue siendo muy seria", dijo Graham Andrew, otro funcionario de la IAEA.

Andrew señaló que faltaban datos de la planta, pero dijo que no pensaba que los japoneses estuvieran reteniendo la información sino que ellos tampoco la tenían.