El Cairo. El avión que se estrelló en la península egipcia del Sinaí se partió en el aire, dijo el domingo un funcionario de la agencia rusa de aviación civil tras visitar el lugar del desastre, aunque subrayó que era demasiado pronto para sacar conclusiones.

Las autoridades rusas también ordenaron a la línea aérea Kogalymavia, operadora del Airbus A321 que se estrelló el sábado causando la muerte de 224 personas, que no permitiera volar a sus aeronaves del mismo modelo hasta que se conozcan las causas del hecho.

El avión, que Kogalymavia operaba bajo la marca Metrojet, trasladaba turistas desde el centro turístico de Sharm el Sheij, en el mar Rojo, hasta San Petersburgo, cuando se estrelló en una zona montañosa del centro del Sinaí.

"La destrucción ocurrió en el aire y los fragmentos quedaron esparcidos en una gran zona de unos 20 kilómetros cuadrados", dijo Viktor Sorochenko, director del Comité Intergubernamental de Aviación. Sin embargo, pidió no sacar conclusiones de esta información.

"Es muy pronto para hablar sobre conclusiones", dijo a la televisión rusa desde El Cairo.

Expertos egipcios comenzaron a analizar los contenidos de las grabaciones de las dos cajas negras recuperadas, aunque el proceso, según una fuente de aviación civil, podría llevar días. Sin embargo, el ministro ruso de Transportes, Maxim Sokolov, dijo a la cadena de televisión Russia 24 que el trabajo de los especialistas aún no había comenzado.

Un grupo extremista egipcio afiliado a Estado Islámico en Egipto dijo en un comunicado que había derribado el avión "en respuesta a los ataques aéreos rusos que mataron a cientos de musulmanes en territorio sirio", pero Sokolov dijo a la agencia Interfax que la atribución "no puede considerarse fiable".

El presidente egipcio, Abdel Fatah al-Sisi, dijo que podrían tardarse meses en establecer la verdad tras el accidente, aunque su país estaba cooperando con Rusia en las investigaciones.

Los restos fueron hallados en un área aislada y rocosa.

Al menos 163 cadáveres ya han sido recuperados y transportados a varios hospitales y a la morgue de Zeinhom en El Cairo, según un comunicado del gabinete egipcio.

Entre los pasajeros había 214 rusos, al menos tres ucranianos y un bielorruso. La mayoría volvían del mar Rojo, un destino popular entre los rusos que buscan temperaturas cálidas.

Los fiscales rusos de transporte ya examinaron la calidad del combustible usado por la aerolínea y dijeron que cumplía los requerimientos necesarios, según la agencia estatal rusa RIA. La tripulación también pasó revisiones médicas recientemente y no se había detectado ningún problema, dijo Interfax.

Expertos de Airbus empezaron a llegar a Egipto para ayudar en las investigaciones.

Rusia, un aliado del presidente sirio, Bashar al-Assad, comenzó a lanzar ataques aéreos contra grupos de oposición sirios, incluido Estado Islámico, el 30 de septiembre.

Estado Islámico, un grupo islamista que controla grandes franjas territorialse de Irak y Siria, ha instado a una guerra santa contra Rusia y Estados Unidos en respuesta a los ataques contra sus combatientes en Siria.