Trípoli. Barcos de guerra estadounidenses pasarán este miércoles por el canal de Suez en dirección a Libia en momentos en que Occidente aumenta la presión para que Muammar Gaddafi detenga una violenta represión de una revuelta y renuncie.

Estados Unidos dijo que Libia podía sumirse en una guerra civil a menos que Gaddafi renuncie en medio de temores de que el levantamiento, el más sangriento de los ocurridos recientemente contra veteranos gobernantes de Oriente Medio, pueda causar una crisis humanitaria.

Gaddafi continuó desafiante y su hijo, Saif al-Islam, advirtió a Occidente que no lleve a cabo ninguna acción militar para derrocar a su padre y declaró que el líder no se irá al exilio ni renunciará.

Italia dijo que enviará una misión humanitaria a la vecina Túnez para proveer alimentos y ayuda médica a las cerca de 10.000 personas que huyeron de la violencia en Libia a través de su frontera oriental.

Guardias fronterizos tunecinos dispararon al aire el martes para tratar de controlar a una multitud de personas que trataba de cruzar la frontera.

Unas 70.000 personas han pasado por el cruce fronterizo de Ras Jdir en las últimas dos semanas y se espera que los cientos de miles de empleados extranjeros que trabajan en Libia sigan sus pasos.

"Usar la fuerza contra Libia no es aceptable, no hay motivos, pero si quieren (...) estamos preparados, no tenemos miedo", dijo Saif al-Islam a Sky Televisión, y agregó: "Vivimos aquí, morimos aquí".

La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, dijo a legisladores de su país: "Libia podría convertirse en una democracia pacífica o podría enfrentar una extensa guerra civil". Estados Unidos dijo el lunes que acercaría buques y aviones hacia la nación norafricana productora de petróleo.

El destructor USS Barry fue movido a través del Canal de Suez el lunes y hacia el Mediterráneo. Dos buques de asalto anfibio -el USS Kearsarge, que puede llevar a 2.000 infantes de marina, y el USS Ponce- se encuentran en el Mar Rojo y está previsto que crucen el canal el miércoles temprano.

La Casa Blanca dijo que las naves estaban siendo redesplegadas en preparación para posibles esfuerzos humanitarios, pero enfatizó que no está "sacando opciones de la mesa".

El ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Alain Juppe, se mostró más cauteloso y dijo no habrá una intervención militar exterior en Libia sin un claro mandato de Naciones Unidas (ONU).

El primer ministro británico, David Cameron, dijo que era inaceptable que "el coronel Gaddafi está asesinando a su propio pueblo usando aviones y helicópteros".

El general James Mattis, comandante del Comando Central estadounidense, declaró en una audiencia en el Senado que imponer una zona de "no-vuelo" sería una operación "desafiante" que implicaría un especie de ataque.

"Tendrías que quitar la capacidad de defensa aérea a fin de establecer una zona de no-vuelo, por lo que no hay ilusiones en este sentido", determinó. "Sería una operación militar, no sería simplemente decirle a las personas que no vuelen aeronaves", sostuvo.

Analistas indicaron que los líderes occidentales no se apresurarían a un conflicto tras sus complejas participaciones en las guerras en Afganistán e Irak.

"Todo mi pueblo me ama", dijo Gaddafi el lunes a la cadena estadounidense ABC y a la BBC, desestimando la importancia de una rebelión contra su mandato que acabó con su control sobre gran parte del este de Libia, rico en petróleo.