La Dirección General de Control de Hoja de Coca e Industrialización (Digcoin) busca financiamiento para incinerar 2 millones de libras (907 toneladas) de coca decomisada. Sus depósitos están llenos y contratan ambientes para almacenarla. EE.UU., a través de la NAS, ya no ayuda en la quema.

La búsqueda de apoyo para la destrucción de la coca ilegal incautada en el país preocupa a la Digcoin desde finales del 2010, según reveló Luis Cutipa, director general de esa repartición. “No tenemos nada de apoyo. El 2010 queríamos llegar a incinerar un millón de libras, pero la división antinarcóticos de la Embajada de Estados Unidos en Bolivia, la NAS, no quiso ya”, dijo.

Cutipa señaló que en 2009 ya se redujo la ayuda de la NAS para el tema de incineración, cuando para el 2010 existía el plan de destruir 1,5 millones de libras, pero no se pudo romper el récord de 2007 (un millón de libras).

Para la gestión 2010 la NAS habría aprobado un desembolso de 100.000 dólares para la quema de un millón de libras de coca ilegal incautada, no obstante, no se logró el objetivo. De hecho, de esa gestión quedaron 1.435.000 libras por incinerar, aunque no los fondos necesarios, según Cutipa.

Desde enero del 2011, además, se sumó a esta cantidad 553.900 libras, con las que son casi dos millones de libras de coca ilegal las que están acopiadas en depósitos de Digcoin.

Almacén. Esta carga se halla en ambientes de Digcoin en La Paz, se tiene otra cantidad en Chimoré, a cargo de  Umopar;  y otra en manos de la GEC (Grupo Especial de Control de Coca), con lo que se superan los 2 millones de libras (907 toneladas) de coca.

“En La Paz pagamos alquiler en tres sectores, en otros departamentos pasa lo mismo y el dinero está en nuestro POA. Son alquileres que rondan los 3.000 a 3.500 bolivianos”, dijo y añadió que habilitaron garajes y sus oficinas para almacenar coca.

El único proyecto que puede reducir esta carga, de momento, es el que logró desarrollar abono orgánico de hoja de coca y que se implementa en Coripata y Shinahota, por lo que se busca apoyo de alguna institución o embajada para producir el compost.

“Hacer el abono es por ahora nuestra única salida y necesitamos apoyo de instituciones, así podríamos generar recursos, no será mucho, pero ayudaría a cubrir los gastos”, manifestó.

En cuanto a la cooperación de la NAS para la incineración, Cutipa dijo que Digcoin no recibía dinero, sino que la repartición se encargaba de hacer las licitaciones y transportar la coca hasta Cochabamba, donde se procedía a la destrucción.

“Ellos cancelaban todo y se quemaba cada semana, cerca de 70 mil libras”, afirmó. Por kilo (2,2 libras) se erogaba entre Bs 1,80 y 2,40. Por tanto, para incinerar las 907 toneladas se requeriría al menos Bs 1,63 millones (más de US$220.000).