Brasilia. Brasil ha recibido información de que los contratos vigentes de sus compañías con operaciones en Libia serían respetados por el nuevo gobierno que pueda asumir en ese convulsionado país, dijo este martes a Reuters el ministro de Relaciones Exteriores, Antonio Patriota.

"No creo que eso suceda", afirmó Patriota cuando se le preguntó si le preocupaba que un nuevo gobierno formado por fuerzas rebeldes en Libia busque castigar económicamente a Brasil por no apoyar su rebelión.

"Porque hemos recibido información de que los contratos serán respetados incluso si hay un cambio (en el gobierno)", agregó, sin especificar la fuente de información.

Un funcionario de la firma petrolera libia Agaco, que está en manos de los rebeldes, dijo a Reuters que un nuevo gobierno podría tener algunos "temas políticos" con Rusia, China y Brasil por la falta de apoyo de esos países para la lucha de los rebeles contra Muammar Gaddafi.

El conflicto parece haber llegado a su fase final mientras los rebeldes combaten alrededor del cuartel general de Gaddafi en Trípoli.

Las potencias occidentales, que en su mayoría han apoyado a la oposición a Gaddafi, están avanzando en planes para respaldar a un nuevo gobierno con el que esperan explotar la riqueza petrolera de Libia.

Entre las empresas brasileñas que operan en Libia están la petrolera estatal Petrobras y el conglomerado constructor Odebrecht.

Petrobras, que está en Libia desde el 2005, opera un bloque exploratorio costa afuera en el país del norte de Africa.

Un portavoz de Petrobras dijo a Reuters el martes que la compañía no estaba pensando en vender el bloque y que no le preocupaba la situación en el país.

Junto a Rusia y China, Brasil no respaldó fuertes sanciones contra Gaddafi y ha apoyado un fin negociado para el conflicto.

Brasil también fue uno de los países que se abstuvo en marzo de votar a favor de una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU para autorizar el uso de la fuerza para imponer una zona de exclusión aérea en Libia.