Río de Janeiro. El Gobierno brasileño anunció hoy que no pretende cambiar el dispositivo de seguridad implantado en Río de Janeiro para los Juegos Olímpicos tras la muerte de un agente durante un tiroteo en una favela próxima al aeropuerto internacional,informaron hoy fuentes oficiales.

Según explicó en una rueda de prensa el ministro jefe del Gabinete de Seguridad Institucional, Sérgio Etchegoyen, "existe una planificación realizada. Lo que hubo fue una fatalidad, lamentable, indeseada, que tiene que ser vista como algo puntual. Cambiar el proceso sería una irresponsabilidad".

Etchegoyen se reunió este viernes en Río de Janeiro con los ministros de Justicia, Alexandre de Moraes, y de Defensa, Raúl Jungmann, para analizar la seguridad en la ciudad, después de que tres agentes de la Fuerza Nacional de Seguridad, un cuerpo de élite de la policía brasileña, fuesen atacados por narcotraficantes en el Complexo da Mare, un conjunto de favelas en la zona norte.

Los agentes entraron por error en una de las favelas del Complexo y uno de ellos acabó falleciendo debido a las heridas en la cabeza provocadas por uno de los tiros.

Preguntado sobre si el Gobierno brasileño está más preocupado más por la seguridad "externa que por la interna", tras las recientes detenciones de simpatizantes del Estado Islámico que podrían planear algún tipo de acto terrorista durante la competición, Etchegoyen fue rotundo al negarlo.

"Nos preparamos mucho para las cuestiones internas y ocurrió muy lejos de la zona de los Olímpicos, donde las personas se concentran. Fue una fatalidad", afirmó Etchegoyen, quien resaltó que Río de Janeiro "está siendo mucho más seguro que en condiciones normales".