La Habana. Este lunes, el gobierno de Cuba comienza con los despidos de medio millón de trabajadores estatales, en un proceso que durará seis meses y que augura dificultades en el ingreso de los cesantes a un incipiente sector privado.

El gobierno cubano estima que con el recorte de las plazas de trabajo, aumentará la productividad y la eficiencia de la economía, y con lo que ahorre gracias a esta medida, aumentar los salarios de sus empleados.

De acuerdo al plan del presidente Raúl Castro, cerca de 465 mil de los desempleados serán reabsorbidos por el sector no estatal, razón por la que se otorgarán licencias para establecer pequeños negocios, en 178 oficiios y unos 40 servicios, los que estarán sujetos a impuestos, según informa el diario El Espectador.

Además, para promover la mediana empresa, el gobierno cubano autorizó la contratación libre de fuerza de trabajo, ya no sólo la de familiares, la que también será gravada.

Los cubanos recibieron estas medidas como opción de empleo y de mejorar su calidad de vida, ya que el Estado paga US$20 de salario mensual, aunque otros están pesimistas por el pago de tributos y la falta de acceso a créditos.

Las 500.000 personas que serán despedidas en los próximos seis meses recibirán un mes de sueldo como compensación, y a quienes no logren reinsertarse en el sector estatal, se les entregará el 60% de acuerdo a su antigüedad, con un tope de hasta cinco meses, para aquellos que tengan más de 30 años de trabajo.