México DF. El gobierno mexicano confirmó que el capo del narcotráfico Ignacio "Nacho" Coronel murió este jueves en un operativo militar en las afueras de la occidental ciudad de Guadalajara.

Coronel era un socio clave del líder del cártel de Sinaloa, Joaquín "El Chapo" Guzmán, el capo de las drogas más buscado del país y considerado uno de los responsables de la ola de violencia que vive el país.

Coronel fue considerado hace poco como un capo en ascenso por la revista política Proceso, que dijo que estaba en condiciones de formar su propio cártel de narcotráfico, dado que era responsable de gran parte del tráfico de metanfetaminas de la organización hacia Estados Unidos.

Las autoridades mexicanas ofrecían hasta US$2,3 millones de recompensa a quien diera información que condujera a su captura.

La muerte de Coronel es el mayor golpe del gobierno mexicano contra los cárteles de la droga, después del fallecimiento del capo Arturo Beltrán Leyva, jefe de la organización de los hermanos Beltrán Leyva en diciembre.

Desde el mediodía del jueves, militares llegaron a un lujoso barrio de Zapopan, en las afueras de Guadalajara, y catearon seis residencias, mientras aviones de la fuerza aérea sobrevolaban la zona, dijeron testigos de Reuters.

Hubo varios detenidos mientras las autoridades aún no confirmaban la muerte de Coronel, que tendría cerca de 50 años.

La detención ocurrió en momentos de extrema violencia del narcotráfico en el norte del país, especialmente en Ciudad Juárez en la frontera con Estados Unidos, donde el cártel local habría sido responsable del reciente estallido de un coche bomba en represalia contra autoridades por supuestamente proteger a su rival el cártel de Sinaloa.

Coronel habría comenzado su carrera como narcotraficante en el cártel de Juárez, cuando éste era dirigido por el poderoso Amado Carrillo Fuentes, apodado "el Señor de los Cielos" porque utilizaba principalmente aviones ligeros para transportar drogas.

Se unió hace unos años a los Beltrán Leyva, antiguos socios de Guzmán y cuando éstos rompieron su sociedad, se quedó al lado del capo más buscado del país, considerado por la revista Forbes como uno de los hombres más ricos del mundo.

El presidente mexicano, Felipe Calderón, libra una guerra frontal contra los cárteles, que ha dejado casi 25.000 muertos desde que asumió en diciembre del 2006.