Estambul. Gobiernos del mundo se apresuraron este miércoles a enviar aviones y embarcaciones para evacuar a sus ciudadanos de los disturbios en Libia, cuyo líder Muammar Gaddafi prometió sofocar una revuelta contra su gobierno de 41 años.

Los temores por la seguridad de los extranjeros aumentaron luego de que un trabajador turco muriera a tiros mientras escalaba una grúa en una edificación cerca de la capital Trípoli, según funcionarios turcos.

Turquía, con 25.000 ciudadanos en Libia, realiza la mayor operación de evacuación en su historia, mientras que otros 21 gobiernos solicitaron ayuda de Ankara para sacar a sus ciudadanos, dijo el canciller turco, Ahmet Davutoglu, en una rueda de prensa.

Países de la Unión Europea evacúan a unos 10 mil ciudadanos desde Libia, dijo un portavoz de la rama ejecutiva del bloque durante una sesión informativa de la Comisión Europea.

El Departamento de Estado estadounidense informó que un transbordador rentado con espacio para unos 600 pasajeros zarparía desde Trípoli camino a Malta.

Hay varios miles de estadounidenses viviendo en Libia, la mayoría con doble nacionalidad y unos 600 sólo con pasaporte del país norteamericano.

Israel dijo que permitiría a 300 palestinos en Libia ingresar a su territorio en los próximos días.

Testigos describieron escenas de caos y pánico mientras los 1,5 millones de extranjeros intentaban escapar de la violencia. Italia declaró que las estimaciones de que mil personas han muerto en el levantamiento eran creíbles.
"La espera en el aeropuerto se convirtió en una pesadilla, empezaron a surgir riñas. Todos están desesperados", dijo Adil Yasar, un turco que llegó a Estambul por avión en las últimas horas del martes, agregando que junto a otros evacuados estuvo sin agua ni comida en el terminal durante dos días.

Carlos Domínguez, un venezolano que llegó a Madrid el miércoles en un avión de Libyan Airlines, dijo que la gente en la capital esperaba una reacción global más fuerte: "La gente está enojada con la actitud internacional".

Funcionarios estadounidenses han sugerido que la moderada respuesta de Washington a la violencia en Libia se debía a temores de que Gaddafi pudiera tomar represalias contra estadounidenses en el país del norte de Africa.

"Hay varios cientos de extranjeros atrapados en el país. Algunos están en ciudades bastante caóticas y otros en pequeños campamentos en el desierto", dijo John Drake, analista de riesgo en la firma AKE, con sede en Londres.

"En este momento, Gaddafi parece de acuerdo en dejarlos ir. Las autoridades están dejando que la gente vaya al aeropuerto si tiene los pasajes. Si los países occidentales toman una línea más dura contra él eso podría cambiar, pero no veo que vaya a suceder", añadió.


Huyendo. Unos 3.000 turcos que se refugiaron en un estadio de fútbol en la ciudad oriental de Bengasi, donde comenzaron las revueltas, abordaron barcos transbordadores y se dirigieron a su hogar escoltados por una fragata naval turca, mientras dos aviones militares franceses transportaron a 402 nacionales de vuelta a París.

El primer ministro turco, Tayyip Erdogan, advirtió al gobierno de Gaddafi que no tomara "medidas crueles" para sofocar el levantamiento, llamando a todas las partes a velar por la seguridad de los extranjeros.

El canciller italiano, Franco Frattini, advirtió que cientos de miles de refugiados podrían intentar cruzar el Mediterráneo en barcos. "Es una posibilidad para la que no sólo Italia sino toda la UE debe prepararse en el futuro cercano", afirmó.

Ciudadanos de Líbano, Siria y Alemania, así como de Turquía, se unieron a miles de tunecinos que dejan Libia por su frontera occidental, dijo la Organización Internacional de Migraciones.

Brasil estaba enviando un barco para recoger a 180 trabajadores con sus familias y llevarlos a Malta, indicó su ministro de Relaciones Exteriores.

Gran Bretaña dijo que planeaba enviar un avión alquilado a Libia para evacuar a sus ciudadanos y Alemania exhortó a todos los germanos a abandonar el país.

Grecia, Bulgaria, España, Croacia, Ucrania, Japón, Rusia y Arabia Saudita planeaban o habían enviado aviones para sus ciudadanos.

Barcos griegos se dirigían a Libia para recoger a ciudadanos europeos y a 15 mil chinos y llevarlos al continente vía la isla de Creta.