Londres. Gran Bretaña dijo este sábado que esperaba poder enviar una misión diplomática a Libia para hacer contacto con líderes de la oposición y que tenía listo a un destacamento de soldados para ayudar en tareas humanitarias y de evacuación si es necesario.

Fuentes del gobierno dijeron a Reuters que un equipo de expertos, incluyendo a funcionarios de Relaciones Exteriores, viajarían a Bengazi, en el este del país, a su debido tiempo para ver qué exigen las fuerzas contrarias al líder Muammar Gaddafi.

Los diplomáticos serán enviados en una misión investigadora y para ver cómo podría Gran Bretaña ser de ayuda logísticamente, dijeron las fuentes. Se entiende que los rebeldes no recibirán armas dado que existe un embargo internacional.

Consultada sobre la fecha en la que viajaría el equipo, una fuente dijo: "No estamos discutiendo fechas". La Oficina de Relaciones Exteriores declinó realizar declaraciones.

El ministerio de Defensa dijo que el Tercer Batallón del Real Régimen de Escocia, llamado The Black Watch, está listo desde hace 10 días para desplazarse en 24 horas en caso de ser necesario.

Una portavoz dijo que 200 soldados darán ayuda humanitaria y no participaran de ningún combate ni intervendrán militarmente en ningún momento.

Los soldados "no se involucrarán en combates u ofensivas terrestres. Por nuestra parte, esto no tiene nada que ver con el deterioro que se aprecia en la situación en Libia, ni con la intensificación de la crisis", explicó la portavoz.

Este viernes, Gran Bretaña extendió un congelamiento sobre los activos contra más de 20 miembros del entorno de Gaddafi e incautó alrededor de 100 millones de libras (US$163 millones) de moneda libia.

El congelamiento de activos fue impuesto la semana pasada e inicialmente se aplicaba sólo a Gaddafi y a su familia inmediata. Ahora se extiende a 26 personas.

Las autoridades británicas retuvieron una carga de 100 millones de libras de moneda libia desde un barco que regresaba a sus aguas el miércoles después de que éste no pudo recalar en la capital libia de Trípoli por problemas de seguridad.

Por separado, el ministro de Desarrollo Internacional, Alan Duncan, dijo que los precios del petróleo y los de la gasolina podrían subir si la inestabilidad en Medio Oriente aumenta, propagándose a grandes productores de la OPEP como Arabia Saudita.

Duncan, un ex operador petrolero, dijo en una entrevista con el diario The Times que los precios internacionales del crudo podrían superar los US$200 por barril, cifra significativamente más alta que el precio récord de cierre de US$148 registrado en el 2008.